Desde el pasado viernes, estoy de Rodríguez. No lo he publicado antes para evitar avalanchas de mujeres en cueros aporreando la puerta de mi domicilio y top-models saturando de mensajes mi teléfono móvil durante el fin de semana.
Pues si, el pasado viernes, mi santa esposa y mis churumbeles pusieron rumbo al litoral y me dejaron sólo en casa.
Estuve dudando entre acompañarles el fin de semana y volverme después, o bien quedarme sólo y aprovechar para descansar. Quería acompañarles porque me hacía ilusión (si, yo también me he impresionado al comprobar que tengo corazón) por ver a los niños sus primeras impresiones en la playa, y por echar una mano (no es coña). Al final se impuso la cordura (según algunas fuentes el morro) y me quedé para descansar, aunque tampoco es que haya descansado mucho, aunque creo que si he aprovechado el tiempo. He visto a amigos, he hecho bricolaje, he visto peliculas, he aprendido a manejar (muy poco) un editor de video, he hecho ejercicio, en fin no he parado.
Quizá parezca que he estado a mis anchas, tranquilo, relajado, libre, feliz... pero no, lo cierto es que echo mucho de menos a mi clan, a pesar de lo que cansan los niños, del trabajo que generan, de no tener ni un minuto para hacer nada, de las divergencias... como diría mi señora , a mi, me compensa.
Menos mal que en dos días, estoy con ellos para poder echar de menos la soledad y el tiempo libre.
lunes, 13 de agosto de 2007
miércoles, 11 de julio de 2007
Los fanaticos y los expertos
Dada mi indudable orientación renacentista, mis intereses son muy variados. Me gusta la mucho la música, el cine, el teatro, la cocina, leer, la política y una infinidad de temas que no voy a enumerar porque no es plan y porque esto parecería la sección de contactos de un periodico gratuito (o de pago, no seamos clasistas).
Tan amplio espectro de intereses hacen que necesaria (y afortunadamente) no sea experto en ninguno, ni falta que hace, sinceramente.
A lo largo de mi vida me he topado con muchisimos expertos fanáticos de multiples aficiones: el fútbol, The Beatles, el cine de John Ford,... En algo si he conseguido el grado de experiencia necesario: en como detectar a un experto - fanático (para salir huyendo con la mayor urgencia y brevedad). Pero, ¿como se identifica a uno de estos expertos fanáticos?. Es fácil. Tienen principalmente dos rasgos:
1 Si se observa detenidamente, cualquier experto que se precie se pone tenso como un gato bufando cuando, accidentalmente en una conversación relajada cualquiera, sale a colación de pasada el tema sobre el cual el experto ha volcado sus obsesiones onanistas. Enseguida se enfurruña, pasa de la relajación a un estado de vigilancia de la ortodoxia sobre las opiniones vertidas sobre su tema, y es incapaz de recuperar la relajación hasta que transcurridos unos minutos de su veredicto, nadie se ha atrevido a oponerse a su dictamen.
2 Llegado el caso, el experto se dispone a vertir su opinión sobre su tema, que invariablemente es realmente sorprendente para el resto de sus contertulios no expertos en la materia y curiosamente va en contra del pensamiento mayoritario. Si se le lleva la contraria sobre el particular, su conclusión será siempre "es que no tenéis ni puta idea".
"... después de cenar varios amigos, mientras tomamos una copa tranquilamente se escucha la música de fondo. Suenan los primeros acordes de Honky Tonk Woman...
- Me encanta esta canción, es buenisima.
Semejante tropelia, en opinión el experto, ha sido dicha por Alicia, moza un poco pija y muy superficial (a juicio del experto), a pesar de que 5 minutos antes estaba tirandole los tejos porque está bastante buena.
De repente se oye la voz atronadora del experto en Rolling:
- Esa canción es una puta mierda. Se nota que Richards estaba puesto y que la sacaron solo para hacer caja. Por aquel entonces Watts tenía una gastroenteritis fruto de un viaje por Sudamérica y se nota en la arritmia de los compases del final....
Si el experto es un viejo conocido, habrá alguien que cambie habilmente de conversación, si no, otro contertulio apoyará la tesis de Alicia (que recordemos, está bastante buena), con un argumento tan apabullante como irritante:
- Pues a mi me mola mazo....
...Y ya la tenemos montada, velada a la mierda...
Tan amplio espectro de intereses hacen que necesaria (y afortunadamente) no sea experto en ninguno, ni falta que hace, sinceramente.
A lo largo de mi vida me he topado con muchisimos expertos fanáticos de multiples aficiones: el fútbol, The Beatles, el cine de John Ford,... En algo si he conseguido el grado de experiencia necesario: en como detectar a un experto - fanático (para salir huyendo con la mayor urgencia y brevedad). Pero, ¿como se identifica a uno de estos expertos fanáticos?. Es fácil. Tienen principalmente dos rasgos:
1 Si se observa detenidamente, cualquier experto que se precie se pone tenso como un gato bufando cuando, accidentalmente en una conversación relajada cualquiera, sale a colación de pasada el tema sobre el cual el experto ha volcado sus obsesiones onanistas. Enseguida se enfurruña, pasa de la relajación a un estado de vigilancia de la ortodoxia sobre las opiniones vertidas sobre su tema, y es incapaz de recuperar la relajación hasta que transcurridos unos minutos de su veredicto, nadie se ha atrevido a oponerse a su dictamen.
2 Llegado el caso, el experto se dispone a vertir su opinión sobre su tema, que invariablemente es realmente sorprendente para el resto de sus contertulios no expertos en la materia y curiosamente va en contra del pensamiento mayoritario. Si se le lleva la contraria sobre el particular, su conclusión será siempre "es que no tenéis ni puta idea".
"... después de cenar varios amigos, mientras tomamos una copa tranquilamente se escucha la música de fondo. Suenan los primeros acordes de Honky Tonk Woman...
- Me encanta esta canción, es buenisima.
Semejante tropelia, en opinión el experto, ha sido dicha por Alicia, moza un poco pija y muy superficial (a juicio del experto), a pesar de que 5 minutos antes estaba tirandole los tejos porque está bastante buena.
De repente se oye la voz atronadora del experto en Rolling:
- Esa canción es una puta mierda. Se nota que Richards estaba puesto y que la sacaron solo para hacer caja. Por aquel entonces Watts tenía una gastroenteritis fruto de un viaje por Sudamérica y se nota en la arritmia de los compases del final....
Si el experto es un viejo conocido, habrá alguien que cambie habilmente de conversación, si no, otro contertulio apoyará la tesis de Alicia (que recordemos, está bastante buena), con un argumento tan apabullante como irritante:
- Pues a mi me mola mazo....
...Y ya la tenemos montada, velada a la mierda...
miércoles, 27 de junio de 2007
"Chuches para todos" o como ser un verdadero gurú
El pasado día 16 de junio un personaje imposible, que responde al nombre de Fran, estrenó en el Coliseo de Villaviciosa de Odón su obra "Chuches para todos". Esta obra se llevaba gestando años y es fruto de las hilarantes obsesiones más o menos confesables de su autor.
Empezó, según cuentan las crónicas, en los San Fermines hace unos diez años, cuando una pandilla heterogenea de seres con tasas de alcoholemia importantes, realizaron una espontánea performance en pleno casco viejo pamplonica, con sorprendente éxito de crítica y público (tampoco es que el público fuera muy exigente en aquellos precisos instantes, pero eso es lo de menos).
Yo me reí mucho en la obra, pero claro, no soy muy objetivo, al fin y al cabo, la emoción de ver "la obra de Fran" en un escenario de verdad y el hecho de ver a tus amigos de toda la vida haciendo el ganso en un escenario, hicieron que mi espíritu crítico quedara en casa con los niños y la canguro. No obstante, intentando sobreponerme a la emoción y buscando lo poco que me queda de objetividad, diré que la obra estaba cuando menos "currada", pero no sólo eso, me pareció increiblemente original.
El hecho de que se trate de un musical compuesto con un piano tipo "Trompisón" por alguien con limitadas nociones musicales (también el ínclito Fran), que tenga múltiples decorados, cambios, un ritmo enloquecedor, me parece alucinante.
Pero lo más importante para mi es la capacidad mediatica y embaucadora del autor para llevar a cabo este proyecto. En esos DIEZ años, desde el alcohólico embrión pamplónica hasta el Coliseo, ha pasado de todo: bodas y paternidades de varios interpretes (también del autor), cambios de trabajo, hechos felices y algunos tristes, pero contra viento y marea Fran siempre ha creido en su proyecto y el resultado lo vimos el sábado día 16.
Esa capacidad para creer en si mismo, para embaucar a los intérpretes amateurs, para hacerles olvidar su sentido del ridículo y creer en si mismos me parece absolutamente alucinante.
Dios mio!!! ¿que será lo siguiente que se le ocurra a este hombre? Sea lo que sea, Fran cuenta con mi ayuda si la necesitas. Muchas gracias por regalarnos un buen rato y una gran dosis de ilusión para creer que nuestros sueños se pueden hacer realidad.
Mención especial merecerían los actores, realmente impresionantes todos, pero eso quizá requiera otro comentario aparte.
PD: Lástima de texto (es broma, pero si no lo digo, reviento).
Empezó, según cuentan las crónicas, en los San Fermines hace unos diez años, cuando una pandilla heterogenea de seres con tasas de alcoholemia importantes, realizaron una espontánea performance en pleno casco viejo pamplonica, con sorprendente éxito de crítica y público (tampoco es que el público fuera muy exigente en aquellos precisos instantes, pero eso es lo de menos).
Yo me reí mucho en la obra, pero claro, no soy muy objetivo, al fin y al cabo, la emoción de ver "la obra de Fran" en un escenario de verdad y el hecho de ver a tus amigos de toda la vida haciendo el ganso en un escenario, hicieron que mi espíritu crítico quedara en casa con los niños y la canguro. No obstante, intentando sobreponerme a la emoción y buscando lo poco que me queda de objetividad, diré que la obra estaba cuando menos "currada", pero no sólo eso, me pareció increiblemente original.
El hecho de que se trate de un musical compuesto con un piano tipo "Trompisón" por alguien con limitadas nociones musicales (también el ínclito Fran), que tenga múltiples decorados, cambios, un ritmo enloquecedor, me parece alucinante.
Pero lo más importante para mi es la capacidad mediatica y embaucadora del autor para llevar a cabo este proyecto. En esos DIEZ años, desde el alcohólico embrión pamplónica hasta el Coliseo, ha pasado de todo: bodas y paternidades de varios interpretes (también del autor), cambios de trabajo, hechos felices y algunos tristes, pero contra viento y marea Fran siempre ha creido en su proyecto y el resultado lo vimos el sábado día 16.
Esa capacidad para creer en si mismo, para embaucar a los intérpretes amateurs, para hacerles olvidar su sentido del ridículo y creer en si mismos me parece absolutamente alucinante.
Dios mio!!! ¿que será lo siguiente que se le ocurra a este hombre? Sea lo que sea, Fran cuenta con mi ayuda si la necesitas. Muchas gracias por regalarnos un buen rato y una gran dosis de ilusión para creer que nuestros sueños se pueden hacer realidad.
Mención especial merecerían los actores, realmente impresionantes todos, pero eso quizá requiera otro comentario aparte.
PD: Lástima de texto (es broma, pero si no lo digo, reviento).
jueves, 7 de junio de 2007
Silencio
Queridos amiguitos,
He decidido voluntariamente daros una pequeña tregua con el fin de que asimiléis correctamente toda la sabiduría que se encierra en este humilde espacio.
No obstante, consciente de mi labor social, he regresado para enseñaros el camino, la verdad y la luz.
Consejos editoriales me han hecho pasar de la bitacora diaria (más o menos, tampoco hay que ser pejiguero), a la semanal (por aquello de ponerme a la altura de publicaciones de prestigio como el Pumbi y otras), y luego aquí estoy en la mensual (no me parece necesario poner ejemplos, y además no recuerdo ninguno en este preciso instante)... pero me parece que voy a iniciar, en el camino de gurú que marca mi carrera, un nuevo "tempo" en las publicaciones: la publicación "al azar", también denominada "cuando tenga un momento", o bien "cuando me salga de los... dedillos".
Una vez realizada esta nota aclaratoria que espero reconduzca del estado de ansiedad en que se encuentran mis lectores y merme el consumo de Lexatin, me dispongo a abriros los ojos sobre lo siguiente: El silencio.
Pero ¿por qué nos incomoda el silencio?. Es ciertamente comprensible que en ciertas situaciones puede ser incómodo, particularmente cuando estás en compañía de alguien con quién no tienes mucha confianza. Recuerdo cuando pasaba aquello de "Me han dicho que Puri está por ti" (hasta ese preciso instante, lo único que sabías de Puri era que era la amiga de super Marta, alias "full equipe")... en esa tesitura era de obligado cumplimiento el estrechamiento de relaciones con Puri, por una razón doble:
1 Posibilidades de arrimamiento.
2 Para que super Marta no se cabreara contigo y dejara de ser una promesa para convertirse en un absoluto imposible.
Bien, pues ahí vas tu. Te acercas a Puri, y haciendo acopio de ingenio le sueltas:
- Hola, ¿que haces?. (silencio)
Ella sonríe, pero no puede evitar pensar "pues aquí gilipuertas, de pie pasmada, llevo una hora echandote miraditas y tu que si quieres arroz...", pero invariablemente contestaba:
- Nada, aquí, ¿y tu?... (silencio)
... "Joder Puri, podías poner las cosas un poco más fáciles, chata", pensabas, y volvías a lanzar otra valiente andanada:
- Pues, ... nada, aquí también... (silencio)
Y milagrosamente, de esa nada surgía una conversación intrascendente y evitable que te llevaba quíen sabe donde.
Y si todo fuera como en las películas: te acercas a la chica, la miras fijamente y la besas en silencio... y ¿que? ahora el silencio no molestaría ¿verdad?
En fin, como dijo un gran sabio, "bendito silencio" (claro que eran las 04:07 am y que el niño acababa de dormirse) ...
He decidido voluntariamente daros una pequeña tregua con el fin de que asimiléis correctamente toda la sabiduría que se encierra en este humilde espacio.
No obstante, consciente de mi labor social, he regresado para enseñaros el camino, la verdad y la luz.
Consejos editoriales me han hecho pasar de la bitacora diaria (más o menos, tampoco hay que ser pejiguero), a la semanal (por aquello de ponerme a la altura de publicaciones de prestigio como el Pumbi y otras), y luego aquí estoy en la mensual (no me parece necesario poner ejemplos, y además no recuerdo ninguno en este preciso instante)... pero me parece que voy a iniciar, en el camino de gurú que marca mi carrera, un nuevo "tempo" en las publicaciones: la publicación "al azar", también denominada "cuando tenga un momento", o bien "cuando me salga de los... dedillos".
Una vez realizada esta nota aclaratoria que espero reconduzca del estado de ansiedad en que se encuentran mis lectores y merme el consumo de Lexatin, me dispongo a abriros los ojos sobre lo siguiente: El silencio.
Pero ¿por qué nos incomoda el silencio?. Es ciertamente comprensible que en ciertas situaciones puede ser incómodo, particularmente cuando estás en compañía de alguien con quién no tienes mucha confianza. Recuerdo cuando pasaba aquello de "Me han dicho que Puri está por ti" (hasta ese preciso instante, lo único que sabías de Puri era que era la amiga de super Marta, alias "full equipe")... en esa tesitura era de obligado cumplimiento el estrechamiento de relaciones con Puri, por una razón doble:
1 Posibilidades de arrimamiento.
2 Para que super Marta no se cabreara contigo y dejara de ser una promesa para convertirse en un absoluto imposible.
Bien, pues ahí vas tu. Te acercas a Puri, y haciendo acopio de ingenio le sueltas:
- Hola, ¿que haces?. (silencio)
Ella sonríe, pero no puede evitar pensar "pues aquí gilipuertas, de pie pasmada, llevo una hora echandote miraditas y tu que si quieres arroz...", pero invariablemente contestaba:
- Nada, aquí, ¿y tu?... (silencio)
... "Joder Puri, podías poner las cosas un poco más fáciles, chata", pensabas, y volvías a lanzar otra valiente andanada:
- Pues, ... nada, aquí también... (silencio)
Y milagrosamente, de esa nada surgía una conversación intrascendente y evitable que te llevaba quíen sabe donde.
Y si todo fuera como en las películas: te acercas a la chica, la miras fijamente y la besas en silencio... y ¿que? ahora el silencio no molestaría ¿verdad?
En fin, como dijo un gran sabio, "bendito silencio" (claro que eran las 04:07 am y que el niño acababa de dormirse) ...
viernes, 11 de mayo de 2007
Moderación
Se acercan las elecciones y además en primavera que, ya sabemos, que la sangre altera. Como diría mi madre sabiamente, se juntan el hambre con las ganas de comer.
Basta con acercarse a cualquier foro de política para ver comprobar como la tensión se masca. Fascista y terrorista son dos de los más cándidos epítetos que se dirigen los de una orilla del rio a la otra. Afortunadamente todo queda en el "ciberespacio" (que cursilada), porque si bien las opiniones se vierten destilando una mala leche que ni la caducada del DIA, lo cierto es que peor sería que se lo dijeran a la cara y acabaran a leches (esta frase me ha quedado muy lactea).
Será porque internet convierte a pacíficos ciudadanos en exaltados que animados por el anonimato se dedican a lanzar soflamas incendiarias, o será que la gente tiene que soltar su adrenalina como sea y utiliza el teclado de trinchera.
Me inclino por lo segundo. Seguramente, si se cruzaran anónimos enconados adversarios y mantuvieran una conversación política, serían más moderados, e incluso terminarían tomandose copas y cantando el Asturias patria querida, y abrazados, sosteniendose en pie a duras penas, dirían aquello tan bonito de "... eres un tio putamadre, joder... ESTE TIO ES PUTAMADRE QUE SENTERE TOLMUNDO... camarero, la última profavó..."
Basta con acercarse a cualquier foro de política para ver comprobar como la tensión se masca. Fascista y terrorista son dos de los más cándidos epítetos que se dirigen los de una orilla del rio a la otra. Afortunadamente todo queda en el "ciberespacio" (que cursilada), porque si bien las opiniones se vierten destilando una mala leche que ni la caducada del DIA, lo cierto es que peor sería que se lo dijeran a la cara y acabaran a leches (esta frase me ha quedado muy lactea).
Será porque internet convierte a pacíficos ciudadanos en exaltados que animados por el anonimato se dedican a lanzar soflamas incendiarias, o será que la gente tiene que soltar su adrenalina como sea y utiliza el teclado de trinchera.
Me inclino por lo segundo. Seguramente, si se cruzaran anónimos enconados adversarios y mantuvieran una conversación política, serían más moderados, e incluso terminarían tomandose copas y cantando el Asturias patria querida, y abrazados, sosteniendose en pie a duras penas, dirían aquello tan bonito de "... eres un tio putamadre, joder... ESTE TIO ES PUTAMADRE QUE SENTERE TOLMUNDO... camarero, la última profavó..."
viernes, 4 de mayo de 2007
Mal humor / Buen humor
Es sorprendente lo que nos hacen los cambios de humor. Una misma persona, ante una misma situación puede reaccionar de manera radicalmente diferente tan sólo dependiendo de su humor en el momento en que se produce. Parece una ley física, pero no lo es. Todo lo contrario, es algo infinitamente más complejo e inexplicable que un teorema que explique, por ejemplo, el movimiento de las corrientes marinas.
Un lunes frío, el despertador implacable se empeña en devolverte a la realidad a las 07:00 am. Ella no reacciona: "Mirala, como si no fuera con ella". Pones la mano sobre su hombro y lo zarandeas suavemente. Ella solo se da la vuelta y sigue durmiendo: "Será posible..., con que, esas tenemos, eh?...". El zarandeo ya no es tan suave, pero la respuesta es la misma con la única variación de un ceño ligeramente fruncido: "Pero tu que te has creido?". Miras alrededor buscando algo y tu mirada se posa en esa cajita de metal que hay sobre su mesilla. Sonries malévolo sintiendo el frio de la cajita en tu mano y la posas sobre su espalda desnuda. Ella salta como gato y se digna a abrir sus ojos ligeramente.
......................................................
El siguiente paso es dramáticamente decisivo y en él influye el maldito humor (bueno o malo) para que ella esboce una sonrisa o te mande a hacer puñetas.
Teniendo en cuenta que nos iría mejor a todos teniendo buen humor, me pregunto de que dependerá el humor, estado de ánimo, para hacernos depender tanto de sus caprichos.
Quizá a algún lumbrera se le ocurre inventar una "pastilla del buen humor" (legal), pero me temo que un permanente buen humor artificial haría perdernos la sal de la vida.
No se, habrá que darle alguna vuelta más a esto.
Un lunes frío, el despertador implacable se empeña en devolverte a la realidad a las 07:00 am. Ella no reacciona: "Mirala, como si no fuera con ella". Pones la mano sobre su hombro y lo zarandeas suavemente. Ella solo se da la vuelta y sigue durmiendo: "Será posible..., con que, esas tenemos, eh?...". El zarandeo ya no es tan suave, pero la respuesta es la misma con la única variación de un ceño ligeramente fruncido: "Pero tu que te has creido?". Miras alrededor buscando algo y tu mirada se posa en esa cajita de metal que hay sobre su mesilla. Sonries malévolo sintiendo el frio de la cajita en tu mano y la posas sobre su espalda desnuda. Ella salta como gato y se digna a abrir sus ojos ligeramente.
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El siguiente paso es dramáticamente decisivo y en él influye el maldito humor (bueno o malo) para que ella esboce una sonrisa o te mande a hacer puñetas.
Teniendo en cuenta que nos iría mejor a todos teniendo buen humor, me pregunto de que dependerá el humor, estado de ánimo, para hacernos depender tanto de sus caprichos.
Quizá a algún lumbrera se le ocurre inventar una "pastilla del buen humor" (legal), pero me temo que un permanente buen humor artificial haría perdernos la sal de la vida.
No se, habrá que darle alguna vuelta más a esto.
viernes, 27 de abril de 2007
El tiempo (escaso)
Cuando era un niño (y no tanto) tenía momentos de "aburrimiento". Era una sensación terrible. Recuerdo que, en ocasiones acudía a mi madre o mi padre y con la angustia dibujada en mi cara declaraba desesperadamente:
-"Me aburro ¿que hago?".
Esperaba que me dieran una solución, un plan nuevo y maravilloso, que me descubrieran algo que me entusiasmara... y la respuesta que obtenía solía aportarme más bien poco:
-"Por qué no juegas a algo? o ¿Por qué no pintas un poco?...
"Pues que bien... anda que, te habrá originado dolor de cabeza semejante esfuerzo de imaginación y creatividad". Pensaba yo, y respondía:
- Vale, pero me sigo aburriendo....
.......................
Ahora estoy en la otra parte, es decir, soy yo el padre y sospecho que las respuestas tan "originales" que me daban se debían a que, para un padre-trabajador-con-recursos-economicos-limitados, el aburrimiento no existe. Aburrimiento, en el sentido de disponer de una cantidad de tiempo indefinida para hacer lo que quieras. Por supuesto que te aburres: en el trabajo haciendo lo mismo una y otra vez, en la cola de Mercadona viendo que se te hace tarde para bañar a los niños, viendo la tele y comprobando que sigue siendo lamentable...
Y es que no tenemos tiempo. Nos pasamos el día corriendo como gallinas sin cabeza de un lado a otro siempre con la hora pegada. Hasta en momentos de ocio nos pasa:
- "Date prisa cariño, llegamos tarde a cenar con nuestros amigos" o "Vale, pero uno rapidito, que mañana tengo una reunión con los guiris a primera hora y tengo que estar despierto"...
Incluso tengo un amigo que se lee los libros saltándose parrafos para ahorrar tiempo "total, que más da, si se sigue entendiendo" (por cierto, para mi amigo, sería un detalle por parte del autor que indicara que parrafos son los saltables, en aras a perder el menor tiempo posible).
Es de locos. El otro día en uno de esos abundantes momentos de estrés del día a día me imaginaba a mi yo adulto cogiéndo de la solapa a mi yo infantil y exigiendome que me prestara alguno de esos momentos de aburrimiento sobrantes: "Vamos damelo. Si tu no lo quieres para nada... por fa...".
Pues si: estamos locos.
-"Me aburro ¿que hago?".
Esperaba que me dieran una solución, un plan nuevo y maravilloso, que me descubrieran algo que me entusiasmara... y la respuesta que obtenía solía aportarme más bien poco:
-"Por qué no juegas a algo? o ¿Por qué no pintas un poco?...
"Pues que bien... anda que, te habrá originado dolor de cabeza semejante esfuerzo de imaginación y creatividad". Pensaba yo, y respondía:
- Vale, pero me sigo aburriendo....
.......................
Ahora estoy en la otra parte, es decir, soy yo el padre y sospecho que las respuestas tan "originales" que me daban se debían a que, para un padre-trabajador-con-recursos-economicos-limitados, el aburrimiento no existe. Aburrimiento, en el sentido de disponer de una cantidad de tiempo indefinida para hacer lo que quieras. Por supuesto que te aburres: en el trabajo haciendo lo mismo una y otra vez, en la cola de Mercadona viendo que se te hace tarde para bañar a los niños, viendo la tele y comprobando que sigue siendo lamentable...
Y es que no tenemos tiempo. Nos pasamos el día corriendo como gallinas sin cabeza de un lado a otro siempre con la hora pegada. Hasta en momentos de ocio nos pasa:
- "Date prisa cariño, llegamos tarde a cenar con nuestros amigos" o "Vale, pero uno rapidito, que mañana tengo una reunión con los guiris a primera hora y tengo que estar despierto"...
Incluso tengo un amigo que se lee los libros saltándose parrafos para ahorrar tiempo "total, que más da, si se sigue entendiendo" (por cierto, para mi amigo, sería un detalle por parte del autor que indicara que parrafos son los saltables, en aras a perder el menor tiempo posible).
Es de locos. El otro día en uno de esos abundantes momentos de estrés del día a día me imaginaba a mi yo adulto cogiéndo de la solapa a mi yo infantil y exigiendome que me prestara alguno de esos momentos de aburrimiento sobrantes: "Vamos damelo. Si tu no lo quieres para nada... por fa...".
Pues si: estamos locos.
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