La vida va pasando y aquí sigo. Sin hacer nada al respecto.
Madrugo, trabajo, como, me cabreo, cago, convivo, hago ejercicio, me pongo triste, me vuelvo a cabrear, me quedo dormido, y vuelta a empezar. No necesariamente por ese orden, y ocasionalmente con alguna novedad, como salir a ver algo, básicamente empujado por la creencia de que debo de dejar de ser un ser inanimado, pero pocos verbos más conjugo en primera persona.
Cuando empecé a ser consciente de ser el centro de este círculo vicioso me preocupé.
Las preocupaciones no son buenas. Bueno, a ver, me refiero a las que no podemos controlar. Es decir, me preocupo por la política, por la economía, por hacer la revisión del coche, por superar dificultades laborales, por parecer normal... ¿qué se yo?, pero he llegado a la conclusión de que no puedo preocuparme de ser como soy, sencillamente porque no sé ser de otra forma.
Bueno, a lo que iba, que estoy aquí, respirando y observando el mundo que me rodea, contemplando todo este guirigay incomprensible que constituye la realidad. Y una vez más, flipo. Flipo con la peña. Pero en plan bien ¿eh?.
Hay peña que, aparte de hacer todo lo que yo hago (vale, sin mérito alguno), se mete en movidas. Hay gente que toca en grupos, ensayan y hacen bolos; otros se ponen a dirigir, o participar en musicales, o simples obras de teatro, formar talleres de lectura, jardinería, entrar en partidos políticos y no sé cuantas cosas más... y oye, que no se les da nada mal.
Eso es bueno. A mí me parece muy bien. Les aplaudo y animo cuando tengo ocasión. Claro, ¿cómo no iba a ser así? Al fin y al cabo, gracias a ellos hay cosas que ver. Si todos fueran como yo, apaga y vámonos.
Pues eso, que me flipa la peña que hace cosas, y que me deja aturdido el hecho de que haya tanta gente dispuesta a conjugar más verbos e invertir su tiempo escaso y su energía en hacer cosas que nadie les ha pedido y por las que nadie les paga.
Bueno, espérate, que yo también hago cosas.
A veces, algunas veces, muy de vez en cuando escribo gilipolleces. Así, sin más. Pa' que te vayas con los soldaos que diría mi madre.