viernes, 20 de junio de 2008

Otra vez no, por favor

Estoy, al igual que la inmensa mayoría de los aficcionados al fútbol, intentando ser prudente, incluso insultantemente escéptico con respecto a las posibilidades de España el próximo domingo contra Italia. Nos reimos deportivamente, asumiendolo: "Jugaremos como nunca y perderemos como siempre" es la frase más manida de esta semana, pero... también, como siempre e inevitablemente, existe una esperanza de vencer a los azzurri, y pasar a semifinales. Intento matar la esperanza, autoconvencerme, razonar la cruel verdad estadística, pero no puedo... la ilusión es más fuerte, así que el próximo domingo, tocará sufrir otra vez, y esperemos que esta no sea en vano.
Quizá el problema está en que, efectivamente, podemos, pero me parece que no nos lo queremos creer ¿o si?.
Encima, el McArra de Baggio tocando los cojones... por favor, Jesusito, tenemos que ganar (o al menos perder con dignidad: ni penaltys, ni prórroga, ni último minuto, ni narices sangrando)... porfi.

viernes, 13 de junio de 2008

Poches

Hoy es el cumple del peque.
Hoy hace dos años despues de dejar a la princesa en el cole, acompañé a mi señora al Hospital porque tenía "unas molestias" y nos dijeron que, efectivamente no eran gases, sino que estaba de parto.
Nació un martes y trece, algo a lo que no di más importancia al principio. Posteriormente, y debido a una serie de complicaciones concatenadas, si empecé a darle importancia a este dato, porque en el fondo, y por muy racional que pretenda aparentar, esas cosas dan un poco de mal rollo.
Por ello, me he preguntado varias veces si tendrá mala suerte y llego a la conclusión de que, lo que ha sucedido, son "accidentes" sin importancia (a Dios gracias) que le puede pasar a cualquiera que no haya nacido en tan fatídica fecha.
Por otra parte, y prescindiendo de consideraciones esotéricas de difícil asimilación, creo que es un niño con suerte sobre todo porque tiene una mamá estupenda, una hermana que le quiere mucho y se divierte con él, unos abuelos y demás familia periférica entregada, y un papá que, al menos, intenta no fallarle. Ah! y además tiene a una cuidadora que le adora y le ha regalado un pájarito que le ha encantado (a los papas no tanto, por cierto desde esta tribuna propongo el nombre de Pichí, como el de Heidi... no me preguntes por qué, pero es lo primero que me ha venido a la cabeza tras quedarme boquiabierto con la noticia).
Y mira como son las cosas, hace poco me enterado que mi nuevo jefe también nació en martes y trece, y la verdad es que parece que no le ha ido mal.
En fin, Felicidades Campeón!!!, eres un tio con suerte.

PD: "Poches" es la forma que tiene el peque de llamar a los coches, que hasta la fecha son sus juguetes preferidos junto con las pelotas. Le vamos a regalar unos cuantos coches y un garage, aunque me temo que quedarán en segundo plano tras la plumas de Pichí... pero el año que viene a mi no me roban protagonismo ni el Tato... antes le compro un PONY!!!.

lunes, 9 de junio de 2008

Juniembre

Como broma ha estado muy bien. Unos meses de abril y mayo con lluvia casi todos los días ha sido muy gracioso. Nos hemos tronchado y casi orinado de la risa. Lo hemos celebrado mucho e incluso ha servido a los tertulianos políticos para darse caña a cuenta de que si el agua sobra, o falta, o se tira al mar, o si hacemos un minitrasvase, o una expo sobre el agua que resulta inundada.
Que sentido del humor tan fino y elegante. La Naturaleza en su infinita sabiduría ha campado a sus anchas desconcertándonos una vez más.
Pero ya está bien. Lo poco agrada y lo mucho cansa, y que estemos a 40 de mayo sin perspectivas de quitarnos el sayo, el refajo, ni la madre que parió al tanque, empieza a hacerse pelín pesado.
La semana pasada, durante unas horas que brilló el sol, algún diario digital se lanzó a la piscina y pronosticó "que ya se había iniciado el verano y que este sería más caluroso que el del año pasado"... mejor que se estén calladitos, o crispando, y no tocandonos las ingles con sus gafadas predicciones.
Quién me iba a decir a mi, que siempre he sido un otoñofilo y un agostofobo, que iba a estar reivindicando un día los 40 grados a la sombra, pues si, efectivamente, echo de menos el calor, el melón, el gazpacho, la alpargata, la arena de la playa y hasta el guiri churruscadito, y es que, a cada cerdo le llega su San Martín.
Y mientras viene, seguiré mirando al cielo apesadumbrado.

viernes, 6 de junio de 2008

Bienvenido majete

A los buenos días,

Con un poco de retraso, me permito la presuntuosidad de dar la bienvenida a la "blogosfera" (odio esta cursilada) al pequeño de los Herreros.
¿Que decir de este tipo? Pues nada que no explique el interfecto a la perfección en su bitácora (otra cursilada, vaya mañanita), pero como me pongo a pensar, medito lo que me sugiere, y una vez más me quedo en blanco... y estoy hasta las nalgas de quedarme el blanco. No es porque no me sugiera nada, sino porque tiendo a quedarme en blanco en cualquier situación. Bien, disgresiones personales aparte, haciendo un esfuerzo de concentración, y para dar la correspondiente dosis de halagos que toda bienvenida conlleva, puedo decir que Pablo (se me hace raro) es un personaje curioso, y no me refiero a que sea un cotilla (que también), sino que es un sujeto digno de estudio y análisis. Independiente, honesto, amigo de sus amigos, etc, etc, ... ya me he cansado, es agotador eso de halagar sin ganas... bueno, pues eso, bienvenido, pasa, sientate, tomate algo y cuentanos.
En serio, es un gran tipo y me alegro de tener la ocasión de saber de su vida a través de su blog.

Saludos y disfruten del fin de semana que parece que el verano ya llega (al fin).

jueves, 29 de mayo de 2008

Que alipori...

Como soy un tipo bastante tímido, una de mis carácteristicas más notables es la vergüenza, y como me sobra un montón, también siento vergüenza ajena (o alipori) a raudales. Supongo que es un sentimiento compensatorio. Como a mi me sobra y a otros, evidentemente, les falta, la Naturaleza hace que se compense el desequilibrio... cuanta sabiduría, Natu...

Bueno, el caso es que, desde mi más tierna infancia, aparte de intentar no salirme del guión, intento de alguna forma, disimular o disculpar a los que si se salen.

viernes, 23 de mayo de 2008

Revoluciones, revolucionarios y revoltosillos

A lo largo de mi vida estudiantil conocí multitud de Revoluciones. La francesa, la industrial, la rusa, la descolonización... todas ellas de gran trascendencia, tanto por los cambios que supusieron, como por el coste en vidas que acarrearon. Pero parece que a medida que pasa el tiempo el espiritu revolucionario se va a apagando, y aunque queda algún jacobino por ahí, lo cierto es la inmensa masa popular susceptible de convertirse en turba arrolladora que derroque un régimen, prefiere ver la tele a hacer la Revolución.
La única revolución que recuerdo haber vivido es la de la Termomix, y francamente, me deja un poco frio (soy más de puchero, aunque no descarto caer en la tentación por presiones diversas). Si, he sido testigo de ciertas revueltas. Algunas más importantes que otras: desde los disturbios raciales de Los Angeles por el caso Rodney King, las gamberradas anti-globalización y hasta las algaradas de estudiantes en Francia, pero en estos casos tan solo consiguieron salir en la tele y el único coste que supusieron fue en cristalería para los dueños de los escaparates destrozados.
¿Que ha pasado?
A mi entender, una Revolución requiere mucho tiempo, esfuerzo y sacrificio, tres cuestiones que nadie ha conseguido reunir en cantidad suficiente ultimamente. Si, se consigue reunir a una multitud para manifestarse una tarde, o a unos cuantos para tirar botellas a la policia un sábado por la noche, pero poco más.
Y es que, se está tan bien en el sofá frente a la tele.

martes, 13 de mayo de 2008

El huevo o la gallina

Una vez saldada mi deuda con la Sociedad, me dispongo a retomar la normalidad y el ritmo de mi vida, o más bien, de nuestras vidas. Nuestras, en la medida en que el contrato matrimoñal estableció ciertas obligaciones del chache para con mi señora, que fueron refrendadas y agravadas con el contrato parental posterior.
Nunca me ha asustado la soledad, de hecho, me he regocijado en ocasiones de tener como única compañía el sonido de mis pensamientos. Por eso, el primer sorprendido del rumbo que tomó mi vida hace ya siete años soy yo.
Siete años después, me acompañan mis pensamientos, mis prejuicios, mis complejos, una señora de buen ver (diga lo que diga) que me recuerda, entre otras cosas, que soy un desastre, y una princesa y un campeón que me reflejan indicandome que cada minuto que paso con ellos vale su peso en oro, aunque a veces se pongan pesados como el plomo, y unos amigos zumbados que siempre están en su sitio.
Por si esto no es suficiente, otras múltiples ataduras contractuales me ligan a una (¿gran?) empresa, a un equipo de trabajo, a una casa, a un coche, seguros, suministros, impuestos, plazos, compromisos...
¿Era esto lo que me imaginaba con 20 años? Supongo que no. No es que me queje, pero algunas veces tanta atadura no me deja respirar. ¿Arrepentido? Definitivamente no, sólo agobiadillo, pero se me pasará.