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lunes, 9 de junio de 2008

Juniembre

Como broma ha estado muy bien. Unos meses de abril y mayo con lluvia casi todos los días ha sido muy gracioso. Nos hemos tronchado y casi orinado de la risa. Lo hemos celebrado mucho e incluso ha servido a los tertulianos políticos para darse caña a cuenta de que si el agua sobra, o falta, o se tira al mar, o si hacemos un minitrasvase, o una expo sobre el agua que resulta inundada.
Que sentido del humor tan fino y elegante. La Naturaleza en su infinita sabiduría ha campado a sus anchas desconcertándonos una vez más.
Pero ya está bien. Lo poco agrada y lo mucho cansa, y que estemos a 40 de mayo sin perspectivas de quitarnos el sayo, el refajo, ni la madre que parió al tanque, empieza a hacerse pelín pesado.
La semana pasada, durante unas horas que brilló el sol, algún diario digital se lanzó a la piscina y pronosticó "que ya se había iniciado el verano y que este sería más caluroso que el del año pasado"... mejor que se estén calladitos, o crispando, y no tocandonos las ingles con sus gafadas predicciones.
Quién me iba a decir a mi, que siempre he sido un otoñofilo y un agostofobo, que iba a estar reivindicando un día los 40 grados a la sombra, pues si, efectivamente, echo de menos el calor, el melón, el gazpacho, la alpargata, la arena de la playa y hasta el guiri churruscadito, y es que, a cada cerdo le llega su San Martín.
Y mientras viene, seguiré mirando al cielo apesadumbrado.

lunes, 16 de abril de 2007

Aterrizando

Buenos días,

Tras la resaca y la ansiedad del inicio, con el ánimo más calmado, los pies en la tierra y la muda limpia, me dispongo a seguir con lo que queda de mi vida rutinaria antes de me llamen del Grupo Planeta o similar emporio editorial que me otorgue la vida de ociosidad y opulencia que merece mi talento.
Voy a aprovechar los escasos momentos de intimidad que me quedan para disfrutar de los pequeños placeres de la vida: salir a la calle sin ser reconocido o tomar una caña en un bar sin pedirme que dedique mi último libro.
No me quiero extender, no por falta de ideas que me sobran, sino porque, porque, porque... no quiero extenderme (los divos somos así, no necisitamos justificar nuestras sorprendentes decisiones).
Llegados a este punto, me veo en la obligación de despedirme porque veo a mis fans demasiado excitados y considero que deben practicar la moderación y la templanza.

En breve más.

P.D.: Agradecería que mi/s lector/es me explicara/n que es eso de las etiquetas y cual es su finalidad.
P.D.2: Mis fans mas avezados (hasta la fecha, yo) se habrán dado cuenta que he pasado mi primera crisis "del folio en blanco" de manera airosa.