Una semana. Llevo una semana (y lo que te rondaré morena) con un simpático virus instalado en mi prodigiosa anatomia, que me hace estar mermado, doblado, hecho polvo y agotado. Además, desde el viernes por la tarde, como fruto de alguna maniobra inadecuada con un churumbel, el catarrito se ha aderezado con una lumbalgia que me hace andar como el chiquito de la calzada.
Lo peor de todo es que tengo la impresión de que es el mismo virus hijo de la perrilla que abandoné el pasado mayo, y que ha estado de vacaciones cogiengo fuerzas y estudiando mi sistema inmonológico para joderme todo el invierno con alborozo y tesón.
Y es que, cuando no es un catarro, es una gasteroenteritis, o una lumbalgia, un eczema, insomnio, o pillarse los dedos con una puerta.... y cuando no tenemos nada de esto, salimos de cachondeo para tener una hermosa resaca resumen de todos los males anteriores.
Si, lo reconozco, soy un paciente lamentable, un quejica, lo que quieras, pero si llevo una vida cuasi monacal, si me porto mejor que Heidi, si soy bueno y obediente, si me abrigo e intento no andar descalzo... ¿¿¿POR QUE A MI???. Antes fumaba como un carretero, iba con mujeres y me castigaba el hígado con devoción (de hecho atribuía un efecto medicinal indudable al whisky con coca-cola) y no me ponía malo ¿es esto la vejez? Pues estamos apañados...
Por cierto, ¿el fin de semana? Bien (j..ido), gracias.
P.D.: Debo dejar de decir tacos.
lunes, 8 de octubre de 2007
miércoles, 3 de octubre de 2007
Chunda, chunda, tachunda, chunda...
Esta es una de las razones más importantes, y también quizá la más estúpida pero que le vamos a hacer, por la que me gusta ser español: por que nuestro himno no tiene letra. Porque cuando, antes de quedar eliminados en cuartos de cualquier mundial de fútbol, miles de mis compatriotas cantan a pleno pulmón la "letra" del himno español sin rubor, con una sonrisa en los labios. Orgullosos de tomarnos a nosotros mismos de coña, de preferir una caña y un pincho de morcilla, a una comida "bio-saludable", de comer más allá de las 3 de la tarde y dormir la siesta a pierna suelta, de hablar a voces en bares, restaurantes y cualquier otro lugar más inadecuado, de tener niños molestos y ruidosos, de reuniones familiares capaces de pasar de los besos a las manos en cuestión de segundos ...
Pues si, así somos. Da igual que se haya nacido en Lepe que en Ferrol, la inmensa mayoría somos así y se nos reconoce donde quiera que vayamos.
Por suerte, o por desgracia, estas actitudes y comportamientos quedan relegados a nuestros momentos de ocio porque cada vez somos más europeos, pero el gen sigue agazapado esperando el momento para hacer algo inapropiado, para escándalo de algún inglés estirado, un serio alemán, o un exquisito francés.
Ahora quieren ponerle letra al himno... uff, que pereza. Indudablemente contendrá un montón de cursiladas incluyendo las palabras obligatorias en este tipo de ocasiones (tierra, patria, hermanos, sangre, dar la vida...), por más que pienso, no lo veo, prefiero el chunda, chunda.
Pues si, así somos. Da igual que se haya nacido en Lepe que en Ferrol, la inmensa mayoría somos así y se nos reconoce donde quiera que vayamos.
Por suerte, o por desgracia, estas actitudes y comportamientos quedan relegados a nuestros momentos de ocio porque cada vez somos más europeos, pero el gen sigue agazapado esperando el momento para hacer algo inapropiado, para escándalo de algún inglés estirado, un serio alemán, o un exquisito francés.
Ahora quieren ponerle letra al himno... uff, que pereza. Indudablemente contendrá un montón de cursiladas incluyendo las palabras obligatorias en este tipo de ocasiones (tierra, patria, hermanos, sangre, dar la vida...), por más que pienso, no lo veo, prefiero el chunda, chunda.
martes, 25 de septiembre de 2007
Esperanzas
Malas noticias. Ayer Miguel fue al alergólogo y el resultado no fue bueno. Sigue manteniendo sus alergias, según parece agravadas y con posibilidad de que sean crónicas.
Inevitablemente, esperabamos esta visita al alergólogo con la esperanza de obtener algo positivo, pero no. La esperanza era completamente infundada, no había nada, ni un pequeño indicio que justificara su existencia, pero la Esperanza es como una mala hierba, crece entre adoquines, brota del asfalto, hasta que llega alguien (un alergólogo, por ejemplo) y la corta de raiz, quedando el esperanzado hecho unos zorros.
Volverá a crecer, y en la próxima visita probablemente nos llevemos otro chasco, pero es la única forma de tener ilusión y no dejar de luchar. Luchar ¿por qué?... pues porque es lo único que tiene sentido en esta vida, y porque Miguel, a pesar de todo está estupendo, fuerte, sano y sobre todo alegre, y eso es lo que importa.
Por cierto, ayer, el susodicho, tuvo a bien el decidirse a andar (ya le vale con 15 meses).
¿Ana? Bien, gracias un poco rebelde, pero será cosa de la edad (esos terribles 3 años). Está intentando dejar de ser un bebé para ser una niña y entender que estamos en este mundo solo "pa' sufrí", lleno de normas y restricciones... otro día hablaremos de este asunto.
Un esperanzado saludo.
Inevitablemente, esperabamos esta visita al alergólogo con la esperanza de obtener algo positivo, pero no. La esperanza era completamente infundada, no había nada, ni un pequeño indicio que justificara su existencia, pero la Esperanza es como una mala hierba, crece entre adoquines, brota del asfalto, hasta que llega alguien (un alergólogo, por ejemplo) y la corta de raiz, quedando el esperanzado hecho unos zorros.
Volverá a crecer, y en la próxima visita probablemente nos llevemos otro chasco, pero es la única forma de tener ilusión y no dejar de luchar. Luchar ¿por qué?... pues porque es lo único que tiene sentido en esta vida, y porque Miguel, a pesar de todo está estupendo, fuerte, sano y sobre todo alegre, y eso es lo que importa.
Por cierto, ayer, el susodicho, tuvo a bien el decidirse a andar (ya le vale con 15 meses).
¿Ana? Bien, gracias un poco rebelde, pero será cosa de la edad (esos terribles 3 años). Está intentando dejar de ser un bebé para ser una niña y entender que estamos en este mundo solo "pa' sufrí", lleno de normas y restricciones... otro día hablaremos de este asunto.
Un esperanzado saludo.
lunes, 17 de septiembre de 2007
Viva la madre que me parió (y mi padre, santo varón)
Estimados todos,
Hoy hace 36 años que la madre que me parió estaba con los dolores propios del momento. Según cuentas las crónicas, eran alrededor de las 07.00 en Villaviciosa de Odón. La susodicha, en la placidez del lecho conyugal, comentó a mi progenitor ciertas molestias cuyo origen podrían ser contracciones de parto.
Don Angel, que para entonces (viernes) estaba un tanto cansado, y por qué no decirlo, mosqueado después de tres falsas alarmas previas, le dijo que sería algo que le había sentado mal de la cena. Hombre... es de entender, y es que la señora no era novata, que el que suscribe es el último de cuatro hermanos, o sea, que experiencia tenía la señora como para dar tres falsas alarmas... sin olvidar que con cada alarma había que, meter a mis tres hermanos en el coche, o colocarlos con algún vecino del callejón de Arroyo y "viajar" a Madrid (entonces era una hora de coche sin tráfico).
Pero la proverbial tenacidad de mi madre y unos cuantos codazos directos a las costillas hicieron posible que mi padre se levantara diligentemente y empezara el baile.
Desconozco exactamente los detalles preparatorios, cuestión esta por investigar con mayor rigor, pero lo que si se es que cuando mi madre fue reconocida por su médico y le dijo que estaba de parto, Doña Encarna anunció su intención de ir a la peluquería antes del parto para "aprovechar el tiempo" (si, somos muy de aprovechar el tiempo en mi familia)... en cuanto el galeno salió de su estupor y recuperó la entereza y confianza en si mismo, alzó la voz y le dijo a la señora que abría la puerta camino de una sesión de moño alto con mucha laca: "Vd. no se mueve de aquí. Señora que está usted de parto, no en la cola de la pescadería..." (las malas lenguas dicen que no fue tanto la taxativa orden de este personaje, sino el hecho de no haber cogido hora en la peluquería, lo que hizo a Doña Encarna desistir de su intención).
Finalmente, al mediodía ví la luz por primera vez, y eso no lo dice nadie, pero lo digo yo que para eso soy el protagonista de esta historia, dado lo oportuno de la hora, pedí unas gafas de sol y una cañita con aceitunas, porque yo, desde entonces nunca he perdonado el aperitivo... lo que pasa es que no me entendieron, lo que provocó en mi persona un llanto desconsolado que solo se mitigó cuando mamá me dió de comer por primera vez. No era rubia cerveza, pero menos da una piedra.
Bueno, pues eso, que muchas gracias a los dos por hacer posible que hoy esté aquí contándolo.
Y colorín colorado, hasta aquí hemos llegado de momento.
Felicidades a todos por estar ahí.
Hoy hace 36 años que la madre que me parió estaba con los dolores propios del momento. Según cuentas las crónicas, eran alrededor de las 07.00 en Villaviciosa de Odón. La susodicha, en la placidez del lecho conyugal, comentó a mi progenitor ciertas molestias cuyo origen podrían ser contracciones de parto.
Don Angel, que para entonces (viernes) estaba un tanto cansado, y por qué no decirlo, mosqueado después de tres falsas alarmas previas, le dijo que sería algo que le había sentado mal de la cena. Hombre... es de entender, y es que la señora no era novata, que el que suscribe es el último de cuatro hermanos, o sea, que experiencia tenía la señora como para dar tres falsas alarmas... sin olvidar que con cada alarma había que, meter a mis tres hermanos en el coche, o colocarlos con algún vecino del callejón de Arroyo y "viajar" a Madrid (entonces era una hora de coche sin tráfico).
Pero la proverbial tenacidad de mi madre y unos cuantos codazos directos a las costillas hicieron posible que mi padre se levantara diligentemente y empezara el baile.
Desconozco exactamente los detalles preparatorios, cuestión esta por investigar con mayor rigor, pero lo que si se es que cuando mi madre fue reconocida por su médico y le dijo que estaba de parto, Doña Encarna anunció su intención de ir a la peluquería antes del parto para "aprovechar el tiempo" (si, somos muy de aprovechar el tiempo en mi familia)... en cuanto el galeno salió de su estupor y recuperó la entereza y confianza en si mismo, alzó la voz y le dijo a la señora que abría la puerta camino de una sesión de moño alto con mucha laca: "Vd. no se mueve de aquí. Señora que está usted de parto, no en la cola de la pescadería..." (las malas lenguas dicen que no fue tanto la taxativa orden de este personaje, sino el hecho de no haber cogido hora en la peluquería, lo que hizo a Doña Encarna desistir de su intención).
Finalmente, al mediodía ví la luz por primera vez, y eso no lo dice nadie, pero lo digo yo que para eso soy el protagonista de esta historia, dado lo oportuno de la hora, pedí unas gafas de sol y una cañita con aceitunas, porque yo, desde entonces nunca he perdonado el aperitivo... lo que pasa es que no me entendieron, lo que provocó en mi persona un llanto desconsolado que solo se mitigó cuando mamá me dió de comer por primera vez. No era rubia cerveza, pero menos da una piedra.
Bueno, pues eso, que muchas gracias a los dos por hacer posible que hoy esté aquí contándolo.
Y colorín colorado, hasta aquí hemos llegado de momento.
Felicidades a todos por estar ahí.
viernes, 7 de septiembre de 2007
Que follón!!!
Dada mi naturaleza mas bien pasiva, mi carácter taciturno, y mi tendencia a la inacción por pereza y miedo a complicarme la vida, hasta ahora prefería no hacer planes. Las razones que me daba para ello eran de una solidez aplastante, a saber:
- ¿Para qué hacer planes si luego cualquier causa externa te los puede joder y luego te quedas con tres palmos de narices?
- Prefiero no hacer planes porque me siento más libre, sin ataduras ni obligaciones. Suficientes obligaciones contractuales tenemos ya como para adquirir otras obligaciones que nos ciñan, en nuestros momentos de ocio, a estar en un momento determinado en un lugar concreto. En definitiva, prefiero la improvisación a la obligación.
Y con estos principios vivía más feliz que una lombriz viendo pasar la vida desde el sofá de mi vida...
Pero, ay amigo, me casé y no contento con ello tuvimos niños. Al principio, ella era comprensiva con mis planteamientos, si bien hay que decir que ese principio duró unos cinco minutos desde el inicio del mi matrimoño. Luego empezó a exigir aquello tan temido por mi: PLANIFICACION Y ORGANIZACION.
Mi habilidades negociadoras consiguieron llegar a una especie de entendemiento que se alcanzó con un fifty - fifty más o menos honroso (aunque, como suele ocurrir en los matrimoños, en absoluto satisfactorio para las partes).
La rendición incondicional llegó de la mano de los niños. Estos sin argumentación alguna, sin lógica, sin dialectica elaborada me han hecho convencerme a golpe de realidad de la necesidad de "hacer planes", es decir, sacarles de casa con cualquier excusa o pretexto para que vayan con entusiasmo a destrozar un inmueble cuya hipoteca me es completamente ajena, o los tímpanos de otros sufridos mortales.
Vaya esta reflexión dedicada a todas aquellas personas que son (o han sido) mis amigos, familiares y demás gente acreedora de mi ingrato cariño. Si no os he llamado más o no nos hemos visto más, no es porque no os quiera, es solo porque... me parecía un follón terrible...
Que le vamos a hacer, soy así, aunque espero cambiar, o bien que me cambie mi familia (o de carácter, o por otro).
P.D.: Las vacaciones, bien gracias, como resumen puedo decir que no hemos parado.
P.D. (2): Pese a todo lo anteriormente expuesto, me reservo el derecho a que, de vez en cuando, mi naturaleza pasiva se apodere de mi algún sábado aislado y me pueda tocar las narices como antiguamente.
- ¿Para qué hacer planes si luego cualquier causa externa te los puede joder y luego te quedas con tres palmos de narices?
- Prefiero no hacer planes porque me siento más libre, sin ataduras ni obligaciones. Suficientes obligaciones contractuales tenemos ya como para adquirir otras obligaciones que nos ciñan, en nuestros momentos de ocio, a estar en un momento determinado en un lugar concreto. En definitiva, prefiero la improvisación a la obligación.
Y con estos principios vivía más feliz que una lombriz viendo pasar la vida desde el sofá de mi vida...
Pero, ay amigo, me casé y no contento con ello tuvimos niños. Al principio, ella era comprensiva con mis planteamientos, si bien hay que decir que ese principio duró unos cinco minutos desde el inicio del mi matrimoño. Luego empezó a exigir aquello tan temido por mi: PLANIFICACION Y ORGANIZACION.
Mi habilidades negociadoras consiguieron llegar a una especie de entendemiento que se alcanzó con un fifty - fifty más o menos honroso (aunque, como suele ocurrir en los matrimoños, en absoluto satisfactorio para las partes).
La rendición incondicional llegó de la mano de los niños. Estos sin argumentación alguna, sin lógica, sin dialectica elaborada me han hecho convencerme a golpe de realidad de la necesidad de "hacer planes", es decir, sacarles de casa con cualquier excusa o pretexto para que vayan con entusiasmo a destrozar un inmueble cuya hipoteca me es completamente ajena, o los tímpanos de otros sufridos mortales.
Vaya esta reflexión dedicada a todas aquellas personas que son (o han sido) mis amigos, familiares y demás gente acreedora de mi ingrato cariño. Si no os he llamado más o no nos hemos visto más, no es porque no os quiera, es solo porque... me parecía un follón terrible...
Que le vamos a hacer, soy así, aunque espero cambiar, o bien que me cambie mi familia (o de carácter, o por otro).
P.D.: Las vacaciones, bien gracias, como resumen puedo decir que no hemos parado.
P.D. (2): Pese a todo lo anteriormente expuesto, me reservo el derecho a que, de vez en cuando, mi naturaleza pasiva se apodere de mi algún sábado aislado y me pueda tocar las narices como antiguamente.
lunes, 13 de agosto de 2007
Rodríguez
Desde el pasado viernes, estoy de Rodríguez. No lo he publicado antes para evitar avalanchas de mujeres en cueros aporreando la puerta de mi domicilio y top-models saturando de mensajes mi teléfono móvil durante el fin de semana.
Pues si, el pasado viernes, mi santa esposa y mis churumbeles pusieron rumbo al litoral y me dejaron sólo en casa.
Estuve dudando entre acompañarles el fin de semana y volverme después, o bien quedarme sólo y aprovechar para descansar. Quería acompañarles porque me hacía ilusión (si, yo también me he impresionado al comprobar que tengo corazón) por ver a los niños sus primeras impresiones en la playa, y por echar una mano (no es coña). Al final se impuso la cordura (según algunas fuentes el morro) y me quedé para descansar, aunque tampoco es que haya descansado mucho, aunque creo que si he aprovechado el tiempo. He visto a amigos, he hecho bricolaje, he visto peliculas, he aprendido a manejar (muy poco) un editor de video, he hecho ejercicio, en fin no he parado.
Quizá parezca que he estado a mis anchas, tranquilo, relajado, libre, feliz... pero no, lo cierto es que echo mucho de menos a mi clan, a pesar de lo que cansan los niños, del trabajo que generan, de no tener ni un minuto para hacer nada, de las divergencias... como diría mi señora , a mi, me compensa.
Menos mal que en dos días, estoy con ellos para poder echar de menos la soledad y el tiempo libre.
Pues si, el pasado viernes, mi santa esposa y mis churumbeles pusieron rumbo al litoral y me dejaron sólo en casa.
Estuve dudando entre acompañarles el fin de semana y volverme después, o bien quedarme sólo y aprovechar para descansar. Quería acompañarles porque me hacía ilusión (si, yo también me he impresionado al comprobar que tengo corazón) por ver a los niños sus primeras impresiones en la playa, y por echar una mano (no es coña). Al final se impuso la cordura (según algunas fuentes el morro) y me quedé para descansar, aunque tampoco es que haya descansado mucho, aunque creo que si he aprovechado el tiempo. He visto a amigos, he hecho bricolaje, he visto peliculas, he aprendido a manejar (muy poco) un editor de video, he hecho ejercicio, en fin no he parado.
Quizá parezca que he estado a mis anchas, tranquilo, relajado, libre, feliz... pero no, lo cierto es que echo mucho de menos a mi clan, a pesar de lo que cansan los niños, del trabajo que generan, de no tener ni un minuto para hacer nada, de las divergencias... como diría mi señora , a mi, me compensa.
Menos mal que en dos días, estoy con ellos para poder echar de menos la soledad y el tiempo libre.
miércoles, 11 de julio de 2007
Los fanaticos y los expertos
Dada mi indudable orientación renacentista, mis intereses son muy variados. Me gusta la mucho la música, el cine, el teatro, la cocina, leer, la política y una infinidad de temas que no voy a enumerar porque no es plan y porque esto parecería la sección de contactos de un periodico gratuito (o de pago, no seamos clasistas).
Tan amplio espectro de intereses hacen que necesaria (y afortunadamente) no sea experto en ninguno, ni falta que hace, sinceramente.
A lo largo de mi vida me he topado con muchisimos expertos fanáticos de multiples aficiones: el fútbol, The Beatles, el cine de John Ford,... En algo si he conseguido el grado de experiencia necesario: en como detectar a un experto - fanático (para salir huyendo con la mayor urgencia y brevedad). Pero, ¿como se identifica a uno de estos expertos fanáticos?. Es fácil. Tienen principalmente dos rasgos:
1 Si se observa detenidamente, cualquier experto que se precie se pone tenso como un gato bufando cuando, accidentalmente en una conversación relajada cualquiera, sale a colación de pasada el tema sobre el cual el experto ha volcado sus obsesiones onanistas. Enseguida se enfurruña, pasa de la relajación a un estado de vigilancia de la ortodoxia sobre las opiniones vertidas sobre su tema, y es incapaz de recuperar la relajación hasta que transcurridos unos minutos de su veredicto, nadie se ha atrevido a oponerse a su dictamen.
2 Llegado el caso, el experto se dispone a vertir su opinión sobre su tema, que invariablemente es realmente sorprendente para el resto de sus contertulios no expertos en la materia y curiosamente va en contra del pensamiento mayoritario. Si se le lleva la contraria sobre el particular, su conclusión será siempre "es que no tenéis ni puta idea".
"... después de cenar varios amigos, mientras tomamos una copa tranquilamente se escucha la música de fondo. Suenan los primeros acordes de Honky Tonk Woman...
- Me encanta esta canción, es buenisima.
Semejante tropelia, en opinión el experto, ha sido dicha por Alicia, moza un poco pija y muy superficial (a juicio del experto), a pesar de que 5 minutos antes estaba tirandole los tejos porque está bastante buena.
De repente se oye la voz atronadora del experto en Rolling:
- Esa canción es una puta mierda. Se nota que Richards estaba puesto y que la sacaron solo para hacer caja. Por aquel entonces Watts tenía una gastroenteritis fruto de un viaje por Sudamérica y se nota en la arritmia de los compases del final....
Si el experto es un viejo conocido, habrá alguien que cambie habilmente de conversación, si no, otro contertulio apoyará la tesis de Alicia (que recordemos, está bastante buena), con un argumento tan apabullante como irritante:
- Pues a mi me mola mazo....
...Y ya la tenemos montada, velada a la mierda...
Tan amplio espectro de intereses hacen que necesaria (y afortunadamente) no sea experto en ninguno, ni falta que hace, sinceramente.
A lo largo de mi vida me he topado con muchisimos expertos fanáticos de multiples aficiones: el fútbol, The Beatles, el cine de John Ford,... En algo si he conseguido el grado de experiencia necesario: en como detectar a un experto - fanático (para salir huyendo con la mayor urgencia y brevedad). Pero, ¿como se identifica a uno de estos expertos fanáticos?. Es fácil. Tienen principalmente dos rasgos:
1 Si se observa detenidamente, cualquier experto que se precie se pone tenso como un gato bufando cuando, accidentalmente en una conversación relajada cualquiera, sale a colación de pasada el tema sobre el cual el experto ha volcado sus obsesiones onanistas. Enseguida se enfurruña, pasa de la relajación a un estado de vigilancia de la ortodoxia sobre las opiniones vertidas sobre su tema, y es incapaz de recuperar la relajación hasta que transcurridos unos minutos de su veredicto, nadie se ha atrevido a oponerse a su dictamen.
2 Llegado el caso, el experto se dispone a vertir su opinión sobre su tema, que invariablemente es realmente sorprendente para el resto de sus contertulios no expertos en la materia y curiosamente va en contra del pensamiento mayoritario. Si se le lleva la contraria sobre el particular, su conclusión será siempre "es que no tenéis ni puta idea".
"... después de cenar varios amigos, mientras tomamos una copa tranquilamente se escucha la música de fondo. Suenan los primeros acordes de Honky Tonk Woman...
- Me encanta esta canción, es buenisima.
Semejante tropelia, en opinión el experto, ha sido dicha por Alicia, moza un poco pija y muy superficial (a juicio del experto), a pesar de que 5 minutos antes estaba tirandole los tejos porque está bastante buena.
De repente se oye la voz atronadora del experto en Rolling:
- Esa canción es una puta mierda. Se nota que Richards estaba puesto y que la sacaron solo para hacer caja. Por aquel entonces Watts tenía una gastroenteritis fruto de un viaje por Sudamérica y se nota en la arritmia de los compases del final....
Si el experto es un viejo conocido, habrá alguien que cambie habilmente de conversación, si no, otro contertulio apoyará la tesis de Alicia (que recordemos, está bastante buena), con un argumento tan apabullante como irritante:
- Pues a mi me mola mazo....
...Y ya la tenemos montada, velada a la mierda...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)