viernes, 24 de junio de 2016

Sin miedo

Que los ingleses se van de la UE!
Que vienen los comunistas!
Que los catalanes se independizan de España!
Que sube el litro de Don Simón!

Son cuestiones todas ellas altamente preocupantes, o no, según se mire.

Sin embargo, creo firmemente que todo ello se puede superar y no me preocupa especialmente ninguna de ellas.
No creo que Europa se vaya a derrumbar porque unos tíos, que ya estaban bastante apartados, se aparten un poco más. No entraron en el Euro y se pasan las decisiones del parlamento europeo por el arco del triunfo, luego ¿qué importa que no estén formalmente en algo de lo que hace tiempo no participan?
Lo mismo pienso con respecto a Cataluña. Ya desde que estaba Pujol, y éste era honorable, consideraba que era una rémora construir un proyecto nacional con quién únicamente está interesado en sus propios asuntos, considerando al resto como atrasados y prescindibles.
Me considero profundamente liberal, en el sentido más amplio del término, y por tanto no me da ningún miedo que libremente decidan si quieren o no quieren ser parte de España. De la misma forma que no me importarían aceptarlos de nuevo si, una vez separados se quisieran volver a juntar, aunque eso si, tendríamos que votarlo todos los demás.
Para mi ser español es un orgullo y un honor, y desde luego, no quiero españoles renegados, ni españoles forzados, ni quiero conceder el honor de ser español a quién no lo sienta con orgullo y determinación.
¿Y qué hacemos con los comunistas? Pues nada, evidentemente.
Dice el refrán que una cosa es predicar y otra dar trigo.
Es fantástico prometer la luna y convencer a la peña que eres el Mesías, pero ah!, vendrá la realidad y te pondrá en su sitio.
Aparte de liberal, tengo un gran respeto por las matemáticas, y en este caso, las cuentas no me salen. Para hacer lo que dicen hace falta financiación y ¿de donde va a salir?. Pues eso, que no me creo todo lo que oigo. Miren ustedes a Grecia, a Madrid, o Barcelona. No se han derrumbado. Lo del Partenón ya estaba roto cuando llegaron ellos.

Al fin y al cabo, de todos estos trascendentes y apocalípticos cambios, si al final salen tan mal como dicen, al menos servirán para que aprendamos algo.

En definitiva, tomen ustedes decisiones sin miedo que la vida son dos días.

Lo que ya no veo tan claro es lo del litro de Don Simón.

Un abrazo.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Otra vez

Lo he vuelto a hacer. He completado 365 años de existencia y de nuevo es mi cumple.
Vaya mérito, o vaya tontería, según se mire.
Como soy un blanquito, occidental, que vivo en un país en paz, en el siglo XXI, con una salud aceptable, trabajo (de momento), hablo inglés, una familia estupenda y tengo unos poquinos estudios; lo mío evidentemente no es un mérito, más bien lo segundo.
Ya veríamos en el S. XV sin más que mis manos y mi ingenio para subsistir...
Pero bueno, cada uno en lo suyo, porque ¡joder!, al fin y al cabo, ha habido que currar, y que madrugar, y que esforzarse, y tragarse unos marrones del 15, y aguantar, y tirar de esperanza, e incluso llorar en algún momento mirando al cielo...
Evidentemente, no soy sirio, ni me persigue Boko Haram, pero vamos que, aparte de los Reyes Magos y mi familia, nadie me ha regalado nada este último año.
Bueno, como decía Holden, después de todo, la cosa ha tenido su gracia, así que desde aquí me comprometo a seguir luchando, a seguir intentándolo y si, aunque suene muy cursi (cursi de cojones de hecho), seguir esforzándome para intentar mejorar las cosas. Las mías y las de los demás. Estoy dispuesto.
Gracias a todos.

PD.: A ver que digo con 45 (que además tiene rima...).

jueves, 5 de marzo de 2015

Bulos infantiles

Entre susurros y ojos muy abiertos mis polluelos se hacen confidencias compartiendo los chismes que han escuchado en el cole. Siempre que puedo presto atención para enterarme de qué va la cosa, aunque no siempre lo consigo. Además, tiene que ser una escucha discreta, porque si empiezas con las preguntas, se acabó la confesión.
Hace poco quedé flipado cuando se pusieron a hablar de dibujos animados y en qué se basaban los personajes. Me enteré entonces que Hello Kitty está basado en que la hija de la creadora le había creado el icónico minino a su hija aquejada de cáncer de lengua. Por eso Hello Kitty no tiene boca.
Me quedé perplejo.
La historia la hilaron con el caso de Caillou, basado en un niño también con cáncer, por eso no tiene pelo. Mi perplejidad aumentó.
Pero el remate final vino con Doraemon, donde el niño protagonista (Nobita creo que se llama) resulta que en realidad es un niño que está en coma, y todo lo que pasa en los dibujos son cosas que se imagina mientras su cuerpo está inerte en su cama del hospital.
Esto ya fue demasiado para mi, y antes de que me desvelaran cualquier barbaridad de mi querida  Pantera Rosa, tiré de Wikipedia para contrastar la información. Y resultó que nada de nada. Todos los personajes están basados en la sana imaginación de sus creadores y no padecen ninguna enfermedad.
Aclarado el entuerto recomendé a los polluelos que contrastaran la información que reciben. Seguramente, como viene siendo habitual, no me harán ni caso inmediatamente, pero como dice mi muy sabia suegra   "tu riega que algo cala".

martes, 17 de febrero de 2015

La encrucijada

Llega el momento de la verdad. Tras las primeras semanas de gobierno y muchas reuniones, han de tomar una decisión. La decisión que desvelará si lo de los griegos es una izquierda hipster-modernilla, u bien una izquierda "como Dios manda", ortodoxa, de las de plan quinquenal y tabla rasa con el capital.
Teóricamente lo segundo ya no existe porque, también teóricamente, ya se ha comprobado que no funciona. Pero estos nuevos revolucionarios tienen intención de reinventar la Historia, y veremos como acaba.
Desde mi análisis de barra de bar, creo que Varoufakis no se pondría tan macarra con sus "socios" europeos si no tuviera un plan B. Quizá no es una eminencia reconocida en Economía, y dicen los que entienden que se ha hecho famoso solamente por lanzar soflamas populistas, pero al margen de estas obviedades, creo que de tonto no tiene un pelo el menda.
En caso de desacuerdo, como parece lo más probable, debe tener en la manga algún pacto con algún gobierno de su cuerda. Lo malo de esta opción es que la mayoría de sus otros socios ideológicos están pasando por apuros notables con el precio del barril de petróleo. Además Rusia mantiene una fuerza, perdón, tiene unos simpatizantes muy majetes en el Este de Ucrania que deben costar una pasta, aunque solo sea por los blindados que les han prestado, así que no está el horno para bollos con Vladi.
La otra opción que tiene es tirar por la calle de en medio sin ayudas exteriores, quedarse sin liquidez y empezar a expropiar y nacionalizar a troche y moche como si no hubiera un mañana, para conseguir pagar las nóminas y facturas básicas que permitan subsistir a la espera de reorganizarse.
Un momento interesante sin duda.
Espero que los griegos, mas allá de un gobierno u otro, tengan suerte en esta encrucijada y su experiencia sirva de algo.

miércoles, 28 de enero de 2015

Lo mejor que podía pasar

"Fiel" a mi cita con la actualidad, este es mi análisis (barato) del asunto griego.
Pues si, creo que es lo mejor que podía pasar.
Si lo dejo así, quedaría claro, pero seguro que algún tiquismiquis me acusa de ser superficial.
Me explico. No me sorprende en absoluto que la mayoría de los griegos quiera un gobierno
inédito. De hecho, después de todo lo que han pasado, es algo lógico, comprensible y hasta sensato.
El discurso del miedo, tantas veces usado por todas las tendencias políticas instaladas en el poder,
no vale con una población que está más que harta de que le tomen el pelo.

Por eso, me alegro de que hayan tomado esa decisión, la aplaudo, por lo que significa de esperanza nueva para sus impulsores, y les deseo la mejor de las suertes. No es cinismo, es la pura verdad. No tengo nada contra los griegos, ni mucho menos. Es un pueblo mediterráneo, con una Historia impresionante, por el que no puedo sentir algo distinto a la simpatía, excepto cuando se ponen macarras en partidos de basket.

Ahora bien, teniendo en cuenta los indudables paralelismos que existen entre ellos y nosotros, me parece que lo que ha ocurrido es un interesantisimo experimento que no debemos perder de vista.
"España no es Grecia". No, no lo es, pero tampoco somos Alemania, ni Holanda, ni Finlandia, ni... esto es lo que tienen las perogrulladas que nos venden desde los medios cada día y es que se vencen con perogrulladas del mismo calibre.
En términos, culturales, históricos, económicos, sociológicos, desde luego, yo me siento más griego que danés, por ejemplo.

Por eso, podemos establecer un claro paralelismo entre lo que ocurra en Grecia a partir de ahora, y lo que desea mucha gente de aquí que pase en las próximas elecciones.
Ya sé que la situación no es igual, pero unicamente la situación meramente contable. La situación política e institucional si me parece comparable.

Creo que la clave del éxito del nuevo gobierno se debe centrar en:

- Renegociar la deuda.
- Cumplir con sus obligaciones sin castigar más el gasto social.
- Reformar su sector público hasta conseguir algo minimamente eficiente.

Si lo consiguen, las estatuas de Tsipras ocuparán los pedestales de Hércules, y aquí, ya podrán hacer las maletas los grandes partidos para dejar de ocupar las administraciones a todos los niveles. Y, por el contrario, si no lo hacen, mucha gente de aquí (espero) tomen buena nota para buscar otras alternativas menos espectaculares y más realistas. Por eso, digo que es lo mejor que podía pasar: los experimentos con Coca-Cola, y en su defecto, en Grecia.

Suerte y al toro!

jueves, 10 de abril de 2014

Alegría!

Si hace unos días era Reverte acordándose de los Sudetes a propósito de la anexión de Crimea por parte de Rusia, ahora es Monseñor barruntando el ambiente pre-guerracivilista. Olé, olé, olé. Y el partido de Le Pen como segunda fuerza política en las elecciones locales galas. ¿Para qué queremos más?
Próceres de la patria, empleados como analistas y tertulianos indican que estamos tardando en ponernos a cavar trincheras.
No quiero quitarles la razón. Ni mucho menos, pero por una cuestión de tiempo, o más bien de falta del mismo, me veo en la obligación de posponer la misión excavadora.
Para ello, y dado que siempre hay que buscar argumentos o excusas (que para el caso es lo mismo) para apoyar nuestras decisiones, he reflexionado lo siguiente:

Lo de Crimea no debe compararse de con lo de los Sudetes, básicamente porque, primero, no se ha tratado de una ocupación militar, sino de un proceso democrático que, aunque no lleve el sello de garantía de las castisimas y purisimas potencias occidentales, no por ello parece quedar desacreditada una decisión superior al 90% del electorado. Por otra parte, tampoco parece muy creíble que Mr. Putin esté buscando ningún lebensraum en este caso, sino simplemente asegurarse que sus bases en el Mar Negro, que al fin y al cabo es lo único que le interesa de Crimea, se queden cómo y dónde estaban hasta ahora, en lugar de que acaben en manos de las purisimas. Hay que entenderlo. Te pasas la vida fondeando tus submarinillos nucleares, acorazadillos y demás en Sebastopol en tu superbase, y ahora por un quitame allá un presidente ¿las vas a perder? Pues va a ser que no. A los crimeos al fin y al cabo les da igual que les den por el Putin, que por el Timoshenko.
Luego está lo de la Vieja Europa, que, ante la “inaceptable política de Moscú” exhibe músculo, haciendo maniobras en Polonia. Lo malo es que el músculo también es de vieja, y bueno, pues da más pena que miedo.
Vamos a ver, tenemos los ingredientes del 39: un tío muy mandón y con bastante morro, una vieja Europa bastante patética, y una España “al borde de la Guerra Civil” (monseñor dixit). Vale, visto así, puede cuadrar, pero es una visión excesivamente simplista si no se tienen en cuenta ciertos matices.
Rusia ya no es la CCCP, ni Putin tiene el poder de Stalin. La Rusia de hoy es un país que está descubriendo lo que mola ser libre, poder conducir tu propio Golf y veranear en la Toscana. El  ruso medio, ya no le preocupa que el comisario de turno le pase por la turmix por contrarrevolucionario, sino si gana lo suficiente para comprarse un ipad, o poder ir al concierto de los Kremlin’ Brothers.
Europa no está bien, cierto, pero no está tan mal como lo estaba en el 39. Ya sabemos el guión, y la crisis se va capeando poco a poco. Inglaterra recortando, Francia lo mismo y con la Le Pen como segunda fuerza política, Italia para qué contar, Alemania bajo sospecha de todos sus socios. Y el amigo americano pidiendo que se incremente el prepupuesto en Defensa. No digo que no tenga razón, pero tiene un encaje difícil comprar más tanques y seguir recortando servicios.
En fin, que yo sigo siendo como los que negaban la evidencia en el 39, los Chamberlain y compañía. Espero no equivocarme, por la cuenta que nos tiene.
Eso si, Europa muy digna se indigna, pero ¿Quién patrocina la Champions?....
GAZPROM… pues claro, y es que la pela es la pela.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Lo que nos gusta un titular

Crimea se anexiona a Rusia, o según se mire, Rusia se anexiona Crimea.
Putin, que si es legítimo quedarse con un territorio lleno de rusos en el que su parlamento ha elegido libre y democráticamente anexionarse a Rusia en lugar de seguir siendo ucraniana, que si son sus hermanos, que siempre han sido parte de Rusia, que si se ha arreglado una injusticia histórica y tal.
Obama diciendo que no cuela. Ahora no y con Kosovo si, una vez más ¿en qué quedamos?.
Bruselas, de los nervios, amagando sin dar. Castiga a determinados funcionarios rusos y ucranianos en sus posesiones europeas. Esto no lo entiendo ¿les van a embargar los chaletes en la Costa del Sol?
Y sale Reverte diciendo que esto lo ha provocado el IV Reich que preside la Merkel y que nos acordemos de los Sudetes… Lo que le gusta un titular a este muchacho.
No creo que se líe, mas allá de la pataleta diplomática, pero en el caso de hacerlo, Reverte publicará un artículo diciendo “Si ya lo decía yo…”, aunque sea dentro de 20 años. 
Paralelamente a esta corriente de neo-alarmismo-crimeo-céntrico, El Pais publica un artículo en el que se destaca el neo-colonialismo ruso en Sudamérica, con los diplomáticos del Kremlin haciendo ojitos a Cuba, Venezuela y Nicaragua, para que les dejen poner unas basecillas de misilillos en sus territorios. Normalmente no le daría mucha credibilidad a esto, pero teniendo en cuenta que los respectivos gobiernos se han apresurado a desmentir dichos contactos, me temo lo peor.
De todas formas, son las cosas que tiene la geo-estrategia ¿o es que acaso creía alguien que USA puede montar su escudo antimisiles en las puertas de la Madre Rusia, sin que ésta haga lo propio en las Indias Occidentales? Pues eso.
El renacer de la Guerra Fría… lo que nos gusta un titular.

Y mientras tanto, los orientales a lo suyo. Cualquier día empiezan a hostias los coreanos del Norte con los del Sur, se extiende a China, Japón y nosotros con estos pelos, nos liamos a poner aranceles al chop-suey. Pues menudos somos nosotros.  
Si, se va a liar. No lo dudo. Entre los intereses de Super Putin, y las ganas que se tienen unos y otros, está claro que se va a liar. Pero de ahí a decir que esto es como lo de los Sudetes, hombre Javier, ahí te has pasao tronco. 
Quizá Putin sea más ambicioso y más astuto que el protagonista del 39, pero también es cierto que hoy el tablero de juego tiene una complejidad infinitamente mayor, sobre todo derivada del hecho de que ahora todo es conocido casi al instante desde varios enfoques en cualquier parte del mundo. La globalización tiene sus ventajas. 
No hay que perder de vista esta cuestión que acaba de empezar y quedan muchos capítulos por escribir. 
Que Dios nos pille confesados.