Hemos votado.
Por duplicado.
Y esto es lo que hay.
Para mi está muy claro: no hay quién nos entienda*.
Por tanto, la única opción es hacer política y llegar a acuerdos.
Y no se llega a acuerdos con quién se quiere, sino con quién se puede, y
a veces, hay que tragarse grandes sapos. Y eso no quiere decir que seas una
veleta, o que no sepas lo que quieres. Eso quiere decir que para alcanzar un bien superior, se debe
considerar perder algo que no está en tus objetivos.
El problema no son los políticos (vale, puede que un poco), NO, el problema es la
SIMPLIFICACIÓN de la política por parte de los medios, y la interpretación simplista que hacemos de ellos.
Si lo analizara Freud nos diría que estamos en una de esas fases (anal, o no se qué guarrería decía el menda este) en la que mostramos nuestra falta de madurez para enfrentarnos a nuestros problemas. Necesitamos la dependencia de un medio que nos diga algo que nos guste para sentirnos reafirmados. Como tiernos infantes.
Se habla de Fake News, pero no es ese el problema.
El problema está en interpretar la realidad con las entrañas en lugar de hacerlo desde la
racionalidad.
* Por cierto, aquí el chache está encantado con la confusión de los resultados electorales. Hale! Apañenselas vuesas mercedes.
** Pido disculpas por el discurso extraño y posibles faltas de ortografía, pero no tengo tiempo para revisar lo que escribo. Buenas noches.
jueves, 6 de junio de 2019
domingo, 17 de febrero de 2019
Etiquetame si puedes
Para muchos, ir a votar es algo simple, pero para mi es una decisión cada vez más difícil.
Si enumero una lista de asuntos polémicos, mi encuadre político personal se me complica enormemente. Asuntos como la inmigración, Cataluña, la gestación subrogada, la prisión permanente revisable, el aborto, la religión en la escuela, la violencia de género, o la libertad de expresión, por citar algunos, me sitúan en la izquierda o derecha, según se mire. A ver si consigo explicarme.
Por ejemplo, sobre la Inmigración: asumo que es algo necesario, desde un punto de vista material y demográfico; y que es algo que no debemos impedir, desde una perspectiva humanitaria, ya que entiendo que cualquier persona tiene un derecho natural a buscar lo que más le convenga. Pero al mismo tiempo, también entiendo el miedo que nos produce a todos lo desconocido, o en este caso, los desconocidos. Por ello, creo que debe aceptarse de buen grado la inmigración, pero que ésta debe de establecerse con los debidos controles con respecto a los migrantes, para asegurarnos que no suponen un peligro para nadie. En este sentido, creo que hay que invertir más, mucho más, tanto en centros de acogida, como de formación y control efectivo de estas poblaciones que pretenden integrarse en nuestra sociedad, así como de las que ya están asentadas y normalizadas, de manera que se ciñan a los principios básicos que rigen nuestra sociedad. No es admisible la existencia de partidos que, por creencias religiosas, o de cualquier otro tipo, propugnen principios contrarios a los de las sociedades que las acogen.
Desde que tengo conciencia política, me ha parecido indignante el hecho de que cualquier Gobierno de España sin la suficiente mayoría parlamentaria tuviera que estar bailando el agua a nacionalistas Vascos y/o Catalanes. Por eso, y porque para mi ser español es un honor, no una carga, preferiría que se pudieran definir de manera clara y sin medias tintas. Si se quieren quedar, me alegraré infinitamente; y si se quieren ir... con viento fresco. A mi si me preguntan si pueden hacer un referendum, desde luego que si, pero que sea único y definitivo.
La gestación subrogada me parece un derecho, tanto de las familias que desean tener descendencia y no pueden, como de aquellas mujeres que altruistamente quieren satisfacer esos deseos. Soy consciente de que se trata de situaciones realmente complejas en las que no me gustaría que mi familia se viera envuelta, pero en todo caso, poner trabas no va a beneficiar a nadie. De la misma forma, tampoco me hace feliz el aborto, pero después de interminables debates científicos sobre cuando empieza la vida, creo que en este aspecto, cada uno debe actuar según sus circunstancias y principios.
Bueno, no me voy a enrollar más, pero estoy a favor de la prisión permanente revisable, en contra de mi religión en la escuela pública, a favor de las medidas que prevengan la violencia de género, aunque en contra de las medidas específicas de la Ley que suponen una discriminación de género en lo que respecta al agravamiento de penas y el tratamiento policial-judicial que suponga una merma en las garantías del acusado.
Como ya he comentado en otras ocasiones, estoy a favor de que cualquiera diga lo que le parezca, por mucho que me parezca repugnante, sin que ello suponga que le metan en la cárcel. La Libertad de Expresión está por encima de la prevención de ofensas que sólo atañen al supuesto ofendido, y la ley ya prevee su defensa a través de los tipos de la calumnia y la injuria. No tiene sentido que se persiga de oficio a descerebrados provocadores que lo único que pretenden es notoriedad.
A favor de la liberalización del suelo; en contra de... en fin, con este cóctel ¿a quién voto?
Si enumero una lista de asuntos polémicos, mi encuadre político personal se me complica enormemente. Asuntos como la inmigración, Cataluña, la gestación subrogada, la prisión permanente revisable, el aborto, la religión en la escuela, la violencia de género, o la libertad de expresión, por citar algunos, me sitúan en la izquierda o derecha, según se mire. A ver si consigo explicarme.
Por ejemplo, sobre la Inmigración: asumo que es algo necesario, desde un punto de vista material y demográfico; y que es algo que no debemos impedir, desde una perspectiva humanitaria, ya que entiendo que cualquier persona tiene un derecho natural a buscar lo que más le convenga. Pero al mismo tiempo, también entiendo el miedo que nos produce a todos lo desconocido, o en este caso, los desconocidos. Por ello, creo que debe aceptarse de buen grado la inmigración, pero que ésta debe de establecerse con los debidos controles con respecto a los migrantes, para asegurarnos que no suponen un peligro para nadie. En este sentido, creo que hay que invertir más, mucho más, tanto en centros de acogida, como de formación y control efectivo de estas poblaciones que pretenden integrarse en nuestra sociedad, así como de las que ya están asentadas y normalizadas, de manera que se ciñan a los principios básicos que rigen nuestra sociedad. No es admisible la existencia de partidos que, por creencias religiosas, o de cualquier otro tipo, propugnen principios contrarios a los de las sociedades que las acogen.
Desde que tengo conciencia política, me ha parecido indignante el hecho de que cualquier Gobierno de España sin la suficiente mayoría parlamentaria tuviera que estar bailando el agua a nacionalistas Vascos y/o Catalanes. Por eso, y porque para mi ser español es un honor, no una carga, preferiría que se pudieran definir de manera clara y sin medias tintas. Si se quieren quedar, me alegraré infinitamente; y si se quieren ir... con viento fresco. A mi si me preguntan si pueden hacer un referendum, desde luego que si, pero que sea único y definitivo.
La gestación subrogada me parece un derecho, tanto de las familias que desean tener descendencia y no pueden, como de aquellas mujeres que altruistamente quieren satisfacer esos deseos. Soy consciente de que se trata de situaciones realmente complejas en las que no me gustaría que mi familia se viera envuelta, pero en todo caso, poner trabas no va a beneficiar a nadie. De la misma forma, tampoco me hace feliz el aborto, pero después de interminables debates científicos sobre cuando empieza la vida, creo que en este aspecto, cada uno debe actuar según sus circunstancias y principios.
Bueno, no me voy a enrollar más, pero estoy a favor de la prisión permanente revisable, en contra de mi religión en la escuela pública, a favor de las medidas que prevengan la violencia de género, aunque en contra de las medidas específicas de la Ley que suponen una discriminación de género en lo que respecta al agravamiento de penas y el tratamiento policial-judicial que suponga una merma en las garantías del acusado.
Como ya he comentado en otras ocasiones, estoy a favor de que cualquiera diga lo que le parezca, por mucho que me parezca repugnante, sin que ello suponga que le metan en la cárcel. La Libertad de Expresión está por encima de la prevención de ofensas que sólo atañen al supuesto ofendido, y la ley ya prevee su defensa a través de los tipos de la calumnia y la injuria. No tiene sentido que se persiga de oficio a descerebrados provocadores que lo único que pretenden es notoriedad.
A favor de la liberalización del suelo; en contra de... en fin, con este cóctel ¿a quién voto?
sábado, 18 de agosto de 2018
Mujer, limpia y blanca purasangre
Hace unos días, leí esta noticia.
La noticia en sí, no merece mucho más allá del titular. La moza iba rápido y poquito perjudicada. En fin, yo también he sido joven, así que, quién esté libre de pecado que tire la primera piedra.
Lo que llama la atención es la razón que argumentó para que el agente de la autoridad no se la llevara al calabozo, como correspondía, dadas las circunstancias:
"Soy limpia y blanca pura-sangre. (Por tanto) No quiero conocer eso (el talego)."
Entiendo que, en condiciones normales, sin alcohol empañando su entendimiento, quizá no habría conducido rápido (o si), pero seguro que no habría dicho semejante memez.
Se dice que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad, y como desmontador de mitos que soy, puedo negar categóricamente este dogma, habiéndolo comprobado desde ambas perspectivas. Pero, en todo caso, no es menos cierto, que si la moza dijo lo que dijo es porque ese argumento estaba ya inserto bajo su rubia melena.
Aunque en ocasiones cueste verificarlo, se supone que, como Civilización, vamos progresando a través de la Historia, salvando obstáculos y prejuicios. Pero este del racismo y la superioridad moral de lo nuestro en particular nos está costando lo suyo, y no se yo si lo conseguiremos algún día.
No me refiero solo al supremacismo blanco. Hay otros muchos: el puritanismo protestante, que piensa que el resto somos unos inmorales degenerados, el catolicismo, que piensa que los anteriores son unos hipócritas, el meditarraneanismo*, que piensa que todos los norteños son unos amargados que no saben vivir y les tienen envidia; el norteñismo, que piensa que los del sur están todo el día de juerga y no dan un palo al agua, mientras viven de sus impuestos; el musulmanismo, que cree que todos los anteriores son unos infieles adoradores del diablo que merecen morir, etc, etc
Hay -ismos de todos los colores y sabores. Elige el tuyo, o probablemente ya lo habrás elegido y, aunque no seas consciente, lo defiendes a capa y espada en cuanto tienes ocasión. Porque si, porque mola y porque si no lo haces serás un ser buenista y sobre todo carente de identidad propia.
¡Abajo lo raro! y ¡Viva yo!.
*El autor también se reserva el derecho a inventarse palabros, mostrando una gran personalidad ante la obsesión correctora del procesador de texto y sus mil veces malditos subrayados en rojo. ¡Faltaría más!
La noticia en sí, no merece mucho más allá del titular. La moza iba rápido y poquito perjudicada. En fin, yo también he sido joven, así que, quién esté libre de pecado que tire la primera piedra.
Lo que llama la atención es la razón que argumentó para que el agente de la autoridad no se la llevara al calabozo, como correspondía, dadas las circunstancias:
"Soy limpia y blanca pura-sangre. (Por tanto) No quiero conocer eso (el talego)."
Entiendo que, en condiciones normales, sin alcohol empañando su entendimiento, quizá no habría conducido rápido (o si), pero seguro que no habría dicho semejante memez.
Se dice que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad, y como desmontador de mitos que soy, puedo negar categóricamente este dogma, habiéndolo comprobado desde ambas perspectivas. Pero, en todo caso, no es menos cierto, que si la moza dijo lo que dijo es porque ese argumento estaba ya inserto bajo su rubia melena.
Aunque en ocasiones cueste verificarlo, se supone que, como Civilización, vamos progresando a través de la Historia, salvando obstáculos y prejuicios. Pero este del racismo y la superioridad moral de lo nuestro en particular nos está costando lo suyo, y no se yo si lo conseguiremos algún día.
No me refiero solo al supremacismo blanco. Hay otros muchos: el puritanismo protestante, que piensa que el resto somos unos inmorales degenerados, el catolicismo, que piensa que los anteriores son unos hipócritas, el meditarraneanismo*, que piensa que todos los norteños son unos amargados que no saben vivir y les tienen envidia; el norteñismo, que piensa que los del sur están todo el día de juerga y no dan un palo al agua, mientras viven de sus impuestos; el musulmanismo, que cree que todos los anteriores son unos infieles adoradores del diablo que merecen morir, etc, etc
Hay -ismos de todos los colores y sabores. Elige el tuyo, o probablemente ya lo habrás elegido y, aunque no seas consciente, lo defiendes a capa y espada en cuanto tienes ocasión. Porque si, porque mola y porque si no lo haces serás un ser buenista y sobre todo carente de identidad propia.
¡Abajo lo raro! y ¡Viva yo!.
*El autor también se reserva el derecho a inventarse palabros, mostrando una gran personalidad ante la obsesión correctora del procesador de texto y sus mil veces malditos subrayados en rojo. ¡Faltaría más!
sábado, 11 de agosto de 2018
Edades
Esta semana me topé con una entrevista a Kathleen Turner y la verdad es que quedé impresionado, pero no por su contenido, sino por la foto que ilustraba el artículo. Como ya he mencionado en alguna ocasión, soy simple.
Sinceramente, el contenido de la entrevista era bastante interesante. En la línea del Me too, pero con una protagonista de armas tomar, que le echó narices desde el principio, mucho antes de que existiera toda esta atención mediatica y tuitera. No me entiendan mal. Estoy muy a favor del movimiento Me too y me parece oportuno y necesario, sobre todo porque no todas las personas tenemos las narices de la Sra. Turner.
Bueno, a lo que iba, la foto muestra a una Sra Turner muy respetable, pero a años luz de la imagen que guardaba de ella en mi memoria. Para mi siempre fue una de esas mega-estrellas de Hollywood ( como Cybill Shepherd, Linda Fiorentino, Madeleine Stowe...). Bellas, inalcanzables y eternas entonces, pero que ahora son benerables, respetables, o simplemente merencen el consabido "está estupenda" (para su edad).
Recuerdo la primera sensación extraña que tuve con el tema de la edad fue cuando, estando en mis veintes empecé a admirar a futbolistas que eran más pequeños que yo. Hasta ese momento, usaba ese tipo de expresiones que venían del colegio, cuando una barrera infranqueable separaba a los de cuarto de los de quinto, y de repente me di cuenta de que era un poco ridículo. Simplemente, no es que fueran más pequeños (alguno me sacaba una cabeza), es que simplemente eran más jóvenes.
Fue mi primer encontronazo con la edad vista como un problema, y desde entonces, NUNCA ha ido a mejor.
Pese a todo, lo llevo bien. Aunque escriba sobre ello, lo llevo bien.
Sinceramente, el contenido de la entrevista era bastante interesante. En la línea del Me too, pero con una protagonista de armas tomar, que le echó narices desde el principio, mucho antes de que existiera toda esta atención mediatica y tuitera. No me entiendan mal. Estoy muy a favor del movimiento Me too y me parece oportuno y necesario, sobre todo porque no todas las personas tenemos las narices de la Sra. Turner.
Bueno, a lo que iba, la foto muestra a una Sra Turner muy respetable, pero a años luz de la imagen que guardaba de ella en mi memoria. Para mi siempre fue una de esas mega-estrellas de Hollywood ( como Cybill Shepherd, Linda Fiorentino, Madeleine Stowe...). Bellas, inalcanzables y eternas entonces, pero que ahora son benerables, respetables, o simplemente merencen el consabido "está estupenda" (para su edad).
Recuerdo la primera sensación extraña que tuve con el tema de la edad fue cuando, estando en mis veintes empecé a admirar a futbolistas que eran más pequeños que yo. Hasta ese momento, usaba ese tipo de expresiones que venían del colegio, cuando una barrera infranqueable separaba a los de cuarto de los de quinto, y de repente me di cuenta de que era un poco ridículo. Simplemente, no es que fueran más pequeños (alguno me sacaba una cabeza), es que simplemente eran más jóvenes.
Fue mi primer encontronazo con la edad vista como un problema, y desde entonces, NUNCA ha ido a mejor.
Pese a todo, lo llevo bien. Aunque escriba sobre ello, lo llevo bien.
jueves, 9 de agosto de 2018
Ser pretencioso vs ser escritor
Decía Nosequién que para tener éxito escribiendo se requería un 10% de inspiración y un 90% de transpiración. En román paladino: si quieres ser escritor, tienes que escribir, escribir y escribir. Mucho.
Aún así, el éxito no está garantizado. Pero, al menos, lo estará el oficio, aunque sea no remunerado. Como tantos otros que lo intentan, no creo que nadie pague un chavo por mi escritura, pero al menos podré decir que escribo, o sea, que soy escritor (regalao, pero escritor).
Al hilo de esto, y con ánimo de aportar mi granito de arena al futuro de la literatura, me he dado cuenta de un error que comento con demasiada frecuencia y que impide que logre mi objetivo: soy pretencioso.
Me explico: cada vez que se me ocurre algo sobre lo que escribir, prentendo sentar cátedra sobre el asunto. A ver, otra cuestión es el resultado final, pero pretender... lo pretendo. Y lo peor es que, como no me sale, pues no escribo; luego, no transpiro, luego, ¡NO SOY ESCRITOR!
Por ejemplo, veo un artículo interesante, se me ocurre una idea, y ya me imagino a las teclas redactando el artículo que arrojará una luz definitiva sobre el asunto... pero luego... en fin. Pues eso.
Conclusión: voy a escribir a salto de mata. Lo que sea, cuando sea.
Sus vais a cagá!
Hala, mañana más.
Aún así, el éxito no está garantizado. Pero, al menos, lo estará el oficio, aunque sea no remunerado. Como tantos otros que lo intentan, no creo que nadie pague un chavo por mi escritura, pero al menos podré decir que escribo, o sea, que soy escritor (regalao, pero escritor).
Al hilo de esto, y con ánimo de aportar mi granito de arena al futuro de la literatura, me he dado cuenta de un error que comento con demasiada frecuencia y que impide que logre mi objetivo: soy pretencioso.
Me explico: cada vez que se me ocurre algo sobre lo que escribir, prentendo sentar cátedra sobre el asunto. A ver, otra cuestión es el resultado final, pero pretender... lo pretendo. Y lo peor es que, como no me sale, pues no escribo; luego, no transpiro, luego, ¡NO SOY ESCRITOR!
Por ejemplo, veo un artículo interesante, se me ocurre una idea, y ya me imagino a las teclas redactando el artículo que arrojará una luz definitiva sobre el asunto... pero luego... en fin. Pues eso.
Conclusión: voy a escribir a salto de mata. Lo que sea, cuando sea.
Sus vais a cagá!
Hala, mañana más.
miércoles, 8 de agosto de 2018
Autoengaño
Estamos de acuerdo en que la mentira y el engaño son actividades peligrosas y censurables.
Censurable porque es una forma de obtener beneficios de manera tramposa y peligrosa porque, como suele suceder, cuando te pescan, es difícil no salir escaldado.
Lo peor del asunto, es que se suele mentir a quién se estima o aprecia. Si no es así, no es una mentira, sino una simple broma o juego, más o menos estúpido, que no tiene mayores consecuencias.
Como decía, la parte más negativa del engaño es que éste se ejerce sobre quién ha depositado su confianza en el mentiroso, de manera que, cuando se descubre el pastel, el engañado es posible que se sienta traicionado y un tanto molesto.
A lo que iba, malo es engañar a un cliente, pero mucho peor es hacerlo a un amigo, a una pareja, a una madre, o a un hijo.
Ahora bien, lo que ya no tiene perdón de Dios, es practicarlo con uno mismo.
Llegados a este punto y confirmando una vez más que, como persona dejo bastante que desear, he de confesar que yo, lo hago. Mucho. Todo el rato:
- Voy a escribir a diario.
- Voy a llamar a un colega para quedar.
- Voy a ser más extrovertido.
- Hoy voy a ser positivo y no cabrearme ante la primera adversidad.
- Lucharé contra la Injusticia y la Desigualdad.
- Diré lo que pienso abiertamente.
- A partir de ahora seré siempre sincero...
En fin, un no parar.
Por cierto, mañana otro post.
Saludos.
Lo peor del asunto, es que se suele mentir a quién se estima o aprecia. Si no es así, no es una mentira, sino una simple broma o juego, más o menos estúpido, que no tiene mayores consecuencias.
Como decía, la parte más negativa del engaño es que éste se ejerce sobre quién ha depositado su confianza en el mentiroso, de manera que, cuando se descubre el pastel, el engañado es posible que se sienta traicionado y un tanto molesto.
A lo que iba, malo es engañar a un cliente, pero mucho peor es hacerlo a un amigo, a una pareja, a una madre, o a un hijo.
Ahora bien, lo que ya no tiene perdón de Dios, es practicarlo con uno mismo.
Llegados a este punto y confirmando una vez más que, como persona dejo bastante que desear, he de confesar que yo, lo hago. Mucho. Todo el rato:
- Voy a escribir a diario.
- Voy a llamar a un colega para quedar.
- Voy a ser más extrovertido.
- Hoy voy a ser positivo y no cabrearme ante la primera adversidad.
- Lucharé contra la Injusticia y la Desigualdad.
- Diré lo que pienso abiertamente.
- A partir de ahora seré siempre sincero...
En fin, un no parar.
Por cierto, mañana otro post.
Saludos.
martes, 10 de julio de 2018
Moderado pesimismo o discreto optimismo
Creo que ya lo he escrito en muchas ocasiones, y si no lo he hecho expresamente, el avispado lector habrá sabido leer entre líneas. Abundo sobre la idea en cualquier caso, porque como dice mi suegra, tu riega que algo cala.
Soy un firme partidario de quitar hierro y desdramatizar, sobre todo si hablamos de Política. Al fin y al cabo, en la Historia se avanza como en la navegación: en zig-zag.
Es bueno que hayamos cambiado de Gobierno. Es bueno que no haya sido una hecatombe, que no haya algaradas en las calles, que se apoyen en otros partidos para luego "traicionarles" y acto seguido volver a hacerse carantoñas. Es bueno hasta que todo sea un gran error y nos vayamos un rato a tomar por el saco, porque digo yo, que algo aprenderemos, y si no, pues será que no era tan malo ¿no?
Es bueno que Pablo Iglesias se compre un casoplón. De esta forma, unos se desencantarán y otros verán que no es tan coco como pensaban.
Es bueno que el PP no sea un bloque monolítico, aunque el asunto se convierta en un pasatiempo de "Identifique las 7 diferencias" entre ambas posturas.
Es bueno que Trump sea el presidente de Estados Unidos y que pasemos del pánico nuclear a una reunión con Mr. Kim para hablar de desarme. Es bueno que ponga aranceles poniendo coto al Liberalismo capitalista que tanto critica la Izquierda, y como ya sabemos, si no lo es, aprenderemos algo.
Soy un firme partidario de quitar hierro y desdramatizar, sobre todo si hablamos de Política. Al fin y al cabo, en la Historia se avanza como en la navegación: en zig-zag.
Es bueno que hayamos cambiado de Gobierno. Es bueno que no haya sido una hecatombe, que no haya algaradas en las calles, que se apoyen en otros partidos para luego "traicionarles" y acto seguido volver a hacerse carantoñas. Es bueno hasta que todo sea un gran error y nos vayamos un rato a tomar por el saco, porque digo yo, que algo aprenderemos, y si no, pues será que no era tan malo ¿no?
Es bueno que Pablo Iglesias se compre un casoplón. De esta forma, unos se desencantarán y otros verán que no es tan coco como pensaban.
Es bueno que el PP no sea un bloque monolítico, aunque el asunto se convierta en un pasatiempo de "Identifique las 7 diferencias" entre ambas posturas.
Es bueno que Trump sea el presidente de Estados Unidos y que pasemos del pánico nuclear a una reunión con Mr. Kim para hablar de desarme. Es bueno que ponga aranceles poniendo coto al Liberalismo capitalista que tanto critica la Izquierda, y como ya sabemos, si no lo es, aprenderemos algo.
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